San Juan. La petrolera estatal de Trinidad y Tobago, Petrotrin, ha puesto en marcha una investigación para determinar si los cinco derrames que se han producido en la última semana en distintas instalaciones responden a algún tipo de sabotaje organizado.

"El ministro (de Energía) Kevin Ramnarine me explicó que Petrotrin está investigando un posible sabotaje. Por el momento, no sería apropiado culpar a nadie, pero todo parece indicar que puede tratarse de un sabotaje", dijo la primera ministra, Kamla Persad-Bissessar, en declaraciones recogidas hoy por medios locales.

Según el presidente de Petrotrin, Khalid Hassanali, el último derrame fue detectado por Trinity Oil, uno de los operadores subcontratados por la empresa, que descubrió durante el fin de semana que varias válvulas habían sido abiertas, permitiendo que el petróleo se derramara fuera de los tanques previstos para su almacenaje.

"No es normal que el petróleo se salga de los tanques, pero el caso es que en esta ocasión ha ocurrido. La limpieza tomará varios días, especialmente si se filtra por las tuberías del agua (...), lo que tendría consecuencias desastrosas para las personas, las comunidades y la vida silvestre", dijo Hassanali en una conferencia de prensa.

Según publica este lunes el diario Caribbean 360, las investigaciones preliminares apuntan a que este último derrame, que en esta ocasión ha tenido lugar en instalaciones en el interior de la isla, equivale a entre 80 y 100 barriles.

Las autoridades de Trinidad alertaron el domingo por la noche a la población de varias localidades del suroeste de que se había detectado petróleo a lo largo de la costa a causa de otro de los derrames y pidieron a los pescadores que se mantengan alejados del mar durante las próximas 48 horas.

Desde los sindicatos se asegura que no hay relación alguna entre los incidentes de las últimas semanas y se culpa a la compañía de hablar de sabotaje para ocultar problemas sobre los que no quiere asumir responsabilidades.

El diario Trinidad Express se hace eco este lunes de las declaraciones del presidente del Sindicato de Empleados de Campos Petrolíferos, Ancel Roget, en las que acusa a la compañía de haber recortado las medidas de seguridad para reducir gastos.

"No estamos de acuerdo con las excusas que está poniendo la compañía de que se trata de algún tipo de sabotaje. Hay un encubrimiento masivo por parte de la gestión de Petrotrin", dijo.

Roget acusó a la empresa de "reducir deliberadamente el nivel de seguridad en los campos petrolíferos de la isla, lo que permite que los ladrones campen a sus anchas" y asegura que ése es el motivo de que se hayan registrado cinco derrames en la última semana.