Río de Janeiro. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dijo que el país sudamericano aspira a convertirse en el mayor constructor mundial de plataformas marítimas para la extracción de petróleo gracias a la eclosión del sector petrolero en los últimos años con las descubiertas de las grandes reservas de crudo que hay en el país.

"Con la exploración de petróleo en el presal ganando velocidad y escala, Brasil se transformará necesariamente en el mayor productor de plataformas de petróleo en el siglo XXI", dijo Rousseff en la inauguración de una nueva plataforma encomendada por la estatal Petrobras y fabricada en Brasil.

Los descubrimientos de numerosas reservas de hidrocarburos en aguas del Atlántico hicieron que el sector de la construcción de plataformas marítimas floreciera en Brasil, algo que admitió la propia presidenta.

"Brasil va a necesitar muchas plataformas en los próximos años. Tenemos que pensar en grande, del tamaño de Brasil", explicó Rousseff.

La presidenta explicó que actualmente, en el sector de construcción de los astilleros navales trabajan 79.000 obreros, más de once veces los 7.000 que había en 2003 y que ejemplifican la crecida del sector en la última década. Este año, se entregaron nueve plataformas producidas en Brasil para la explotación de petróleo, encargadas por la estatal Petrobras.

La principal razón por la creciente demanda de las nuevas plataformas es la zona del presal, ubicada en aguas profundas del Atlántico bajo una extensa capa de sal que puede llegar a los 2 kilómetros de grueso y que necesita de tecnología punta y grandes plataformas para poder extraer las enormes reservas descubiertas en la zona.

Su mayor yacimiento, el campo de Libra, subastado hace unos meses por el gobierno, necesitará entre 12 y 18 plataformas marinas, las cuales tendrán que contar con un contenido nacional, tanto en partes como en servicios, de al menos el 60%.