Lima. Más de 55.000 familias se han incorporado en lo que va del año al desarrollo alternativo y a los cultivos lícitos en toda la zona cocalera del país, informó la presidenta ejecutiva de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), Carmen Masías.

En diálogo con la Agencia Andina, precisó que esa cifra comprende no solo la región San Martín, donde se ha incrementado el cultivo alternativo y sostenible de café y cacao, siendo un ejemplo para el país, sino también en Ucayali, Huánuco, Pasco, entre otras zonas.

Consideró que el desarrollo alternativo y sostenible es indispensable para que la población pueda asumir la legalidad en su vida cotidiana, pues ello implica una mejor infraestructura, mantenimiento de carreteras y construcción de puentes para sacar sus productos con más facilidad.

“Todo proyecto alternativo o de sustitución de cultivos debe tener un componente de reforestación, lo que va aparejado con una educación ambiental a los niños y adolescentes en las escuelas de las zonas donde se está actuando”, mencionó la funcionaria.

Masías resaltó también que haber erradicado 23.600 hectáreas de hoja de coca este año es un logro muy importante para el país, puesto que la erradicación, sumada al desarrollo alternativo y a la interdicción, son claves para avanzar hacia el éxito en la lucha contra el narcotráfico.

Otro aspecto destacable, añadió la titular de Devida, es la reforestación en este año de 5,228 hectáreas en zonas como el valle del Monzón y Huipoca (Ucayali), cifra que supera en 131% lo previsto en la meta inicial de 2013.

Devida diseña y conduce las políticas contra las drogas en el país, coordinando, promoviendo, orientando programas y proyectos dirigidos a este fin, con recursos del Estado y el apoyo de la comunidad internacional.

Su objetivo fundamental es lograr que la población peruana excluya acciones vinculadas a la producción y consumo de drogas, y privilegie estilos de vida saludables, minimizando los factores socioeconómicos que incentivan la producción, tráfico y consumo de estupefacientes en el Perú.