Brasilia. El gobierno de Brasil anunció este martes que iniciará el 1 de enero próximo una elevación gradual del Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) para automóviles, hasta retomar las alícuotas originales vigentes antes de que fueran iniciados los programas de estímulo a la producción industrial.

En enero, la tasa del IPI irá de 2 a 3%, nivel que se mantendrá hasta el 30 de junio, cuando subirá nuevamente a 7%.

Para los automóviles Flex (que utilizan indistintamente gasolina y etanol), la elevación subirá de 7 a 9% en enero y a 11% en julio.

El cronograma de reajuste y las nuevas tasas fueron publicados en la edición de este martes del Diario Oficial.

El anuncio ocurre una semana después de que la Unión Europea (UE) presentara un reclamo ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) considerando que las políticas brasileñas de incentivo al sector automotor nacional representan prácticas "discriminatorias".

El IPI para automóviles populares había sido reducido a cero en abril de 2012, y luego recompuesto a 2%.

La Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea) estimó que por cada aumento de 1 punto porcentual en el impuesto, el impacto en el precio final de los vehículos será de 1,1%.

En realidad, las alícuotas originales del IPI para automotores iban hasta 37% sobre el valor de los vehículos, pero el programa Innovar Auto, que concluye a fin de 2017, permite que las empresas descuenten 30% de la tarifa.

Para adherir al beneficio, las montadoras deben cumplir una serie de metas de inversión e innovación establecidas por el gobierno.

El decreto gubernamental publicado hoy establece también la elevación de la alícuota del IPI para muebles, laminados y paneles,que subirán de 3,5 para 4% en enero.

El aumento, sin embargo, es menor al nivel original para ese tipo de productos, que era de 5% para muebles y paneles y de 15% para laminados.