Santiago. El surgimiento de empresarios dinámicos es esencial para la preservación y ampliación de los avances económicos y sociales alcanzados la última década en América Latina, apuntó Hasan Tuluy, vicepresidente del Banco Mundial (BM) para la región.

En una columna que publica el diario La Tercera de Chile, titulada "La Iniciativa empresarial en A. Latina", Tuluy agrega que "los empresarios creativos no son un subproducto del desarrollo. Son generadores de empleo y un componente crítico del mismo".

En América Latina, donde el crecimiento de la productividad siguió rezagado aun durante el reciente auge de las materias primas, alentar el surgimiento de empresarios dinámicos es esencial para la preservación y ampliación de los avances económicos y sociales logrados en la última década, expuso.

Explica que se trata de una región donde la proporción de emprendedores, empleadores y negocios formales es mayor que en otras regiones con un nivel de ingreso similar.

"Uno de cada tres trabajadores en América Latina es autónomo o es un pequeño empleador e inclusive, la proporción de empresas registradas también es comparativamente grande", comenta.

Tuluy señala que "no todos los emprendedores fueron creados iguales".

El informe del Banco Mundial, titulado "El emprendimiento en América Latina: muchas empresas y poca innovación", afirma que el hecho de que existan tantas empresas pequeñas puede en realidad ser el síntoma de un desequilibrio dañino -los empresarios "transformadores" no generan suficientes puestos de trabajo de calidad".

Agrega que en América Latina son pocos los empresarios que generan empleo. Siguen siendo muy pequeños, incluso tras décadas de operación.

"Las empresas con 40 o más años de actividad emplean a alrededor de 110 personas, mientras que en Asia oriental, a más de 170; en Europa oriental,alrededor de 220, y en países de alto ingreso, a 250", precisa.

En su opinión, "para prosperar, los empresarios transformadores requieren de un ambiente económico e institucional favorable, que acentúe los resultados esperados de sus ideas innovadoras. Empero, la baja innovación caracteriza la realidad empresarial regional".

"Con la excepción de Brasil, que invierte el 1% de su PIB en Investigación y Desarrollo (I+D), la región invierte mucho menos (menos de 0,5 por ciento), es decir, un tercio del nivel de China y apenas un cuarto del nivel de los países de ingreso alto", añade el vicepresidente del BM.

Asimismo, las empresas formales en América Latina lanzan productos nuevos a un ritmo menor que en otras regiones en desarrollo.

Afirma que "no sorprende que en Bolivia, Honduras, El Salvador,Guatemala, Paraguay y Perú, el número de patentes por millón de habitantes otorgadas en Estados Unidos es menor a uno, muy por debajo de lo que debería ser para su nivel de desarrollo".

Cita una nueva investigación patrocinada por el Banco Mundial, la cual constató que las empresas con más de 100 empleados no utilizan los sistemas más actualizados de gestión de talento basados en desempeño.

El estudio reveló que la proporción de empresas que ingresan al mercado exportador es muy baja. En Chile, Colombia y México, el porcentaje de empresas que eligen exportar es mucho menor que en países como Bangladesh, Pakistán o Tanzania.

Tuluy destaca que "en los últimos años, las políticas latinoamericanas se enfocaron en la asistencia a pequeñas y medianas empresas. Pero estos esfuerzos también deben dirigirse a las nuevas empresas. Son las empresas jóvenes las que suelen crecer".

Subraya que "fortalecer el capital humano, alentar la competencia y mejorar los derechos de propiedad intelectual también puede ayudar a inclinar la balanza".