Dos casos emblemáticos de abusos empresariales hacia los consumidores encontraron su punto final durante este año. Se trata de las masivas devoluciones de dinero a miles de afectados que tuvieron que realizar Cencosud y BancoEstado, luego de que los tribunales de Justicia los obligaran a resarcir a más de un millón de ciudadanos.

Estos dos bullados casos pusieron a trabajar al Ministerio de Economía en la elaboración de un reglamento que se hiciera cargo de los cobros unilaterales que se realizan a los consumidores en el sistema financiero, donde se establece que los bancos deben informar a los clientes sobre el aumento de cobros por la mantención de tarjetas de crédito.

Sin embargo, la medida actualmente es rechazada por las organizaciones de consumidores, puesto que si un cliente rechaza el aumento de los cobros, la institución financiera tiene el derecho de cerrar el contrato, lo que es considerado como un "chantaje" por los clientes organizados.

Cencosud. El caso de la empresa del retail, perteneciente de Horst Paulmann, llegó a su fin después de 7 años de litigio judicial, con el fallo de la Corte Suprema que los obligó a devolver US$70 millones por aumentar unilateralmente el cobro de las comisiones de la tarjeta de crédito Jumbo MAS a más de 600 mil clientes.

Según la Corte Suprema, la acción de Cencosud infringió las normas de la Ley del Consumidor, que "asegura al cliente el derecho a la libre elección del bien o servicio y se dispone que el silencio no puede constituir aceptación en los actos de consumo".

Es así como en octubre comenzaron a entregarse las devoluciones a los perjudicados, a través del sitio web "Consulta fallo", donde verificaban si tenían derecho a una indemnización monetaria.

Sin embargo, el proceso partió con polémica, pues miles de consumidores denunciaron la devolución no era en dinero en efectivo, sino que se cargaba a las tarjetas de crédito Cencosud, lo que llevó a la empresa a poner marcha atrás con esta acción.

BancoEstado. Otra devolución masiva fue la que realizó BancoEstado, cuando en mayo tuvo que obedecer el fallo de la Corte Suprema para devolver más de $5 mil millones a 535 mil clientes afectados por el aumento unilateral en el cobro de mantención de las libretas de ahorro, ocurrido en el 2004 y que activó la primera demanda colectiva de la historia.

La devolución se produjo con un acuerdo conciliatorio entre el banco y la Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios (Conadecus), desde donde se estableció la demanda judicial.

En junio la entidad financiera publicó la lista de los consumidores que tenían derecho a la compensación monetaria, lo que produjó más de una crítica, cuando se supo de 4.476 cuentas debían ser compensadas con $1 (sí, un peso).

El plan de compensaciones contempló los siguientes montos: 248.774 cuentas recibieron de $1 a $1.999; 69.942 cuentas obtendrán entre $2 mil y $9.999; 31.576 cuentas  tendrán entre $10.000 y $20.000; 31.272 cuentas recibirán entre $20.000 y $50.000; 44.187 cuentas obtendrán entre $50.000 y $99.999; 18 cuentas recibirán entre $100.000 y $130.000.