El número de muertos por las lluvias que se dejan sentir desde hace dos semanas el sureste de Brasil se elevó a 45 este jueves y el de personas obligadas a dejar sus viviendas como consecuencia de las inundaciones o de deslizamientos de tierras a 65.533, informaron fuentes oficiales.

El registro de siete nuevas muertes este jueves en diferentes municipios de Espíritu Santo elevó a 27 el total de víctimas mortales en el estado más afectado por las lluvias, según el último boletín de la Defensa Civil regional.

En Minas Gerais, el otro estado afectado por los temporales, el número de víctimas se mantuvo en 18, según la Defensa Civil.

De los 78 municipios de Espíritu Santo, 52 ya declararon el estado de emergencia o de calamidad pública para poder acelerar el envío de ayuda a las poco más de 61.300 personas que fueron obligadas a abandonar viviendas inundadas, sepultadas por deslizamientos de tierras o amenazadas.

De los desalojados, 5.689 fueron conducidos a albergues improvisados en escuelas públicas y 55.690 se refugiaron en casas de familiares y amigos.

Las tropas de militares que trabajan en el rescate de familias que quedaron aisladas por las inundaciones fueron reforzadas este jueves con la llegada de 170 soldados procedentes de Río de Janeiro.

En su último boletín, la Defensa Civil informó que las lluvias han afectado a 79 municipios de Minas Gerais, estado en que 4.154 personas tuvieron que abandonar sus viviendas.

Un total de 6.148 viviendas fueron destruidas o damnificadas por las lluvias en Minas Gerais, según el boletín.