China permitirá la instalación de organismos e instituciones extranjeras de control de la calidad de bienes de consumo dentro de su recientemente creada Zona Piloto de Libre Comercio de Shanghái (ZPLC), anunció la Oficina de Supervisión Técnica y de la Calidad del gobierno local.

Hasta la fecha sólo están autorizadas a llevar a cabo pruebas y controles de calidad de productos dentro del país las entidades nacionales autorizadas para ello mediante proyectos específicos designados por el gobierno, aunque a partir de ahora será posible también para instituciones extranjeras dentro de la nueva zona.

Con todo, habrá sectores en los que la inspección de calidad seguirá siendo monopolio de las instituciones chinas incluso dentro de la ZPLC, como la supervisión de los alimentos o de la seguridad de motores, así como la potestad de recurrir al asesoramiento de expertos para resolver casos puntuales.

Según aseguró el subdirector de la Oficina, Shen Weimin, "muchas instituciones de financiación extranjera ya han mostrado interés y siguen con atención el cambio en las políticas" locales que permitirán su incorporación a este mercado dentro de la nueva zona.

Una sucursal del organismo de Shen empezó a funcionar anteayer dentro de los 28,78 kilómetros cuadrados de la ZPLC, cuya creación se anunció en julio pasado y cuya puesta en marcha oficial se hizo el pasado 29 de septiembre, con instalaciones aeroportuarias y portuarias ya existentes, incluido el mayor puerto mercante mundial.

Con la nueva zona China espera poner a prueba medidas de liberalización económica y financiera en numerosos sectores, que si funcionan adecuadamente podrían extenderse luego a otras posibles futuras ZPLC y después a todo el territorio nacional.

Entre las medidas más esperadas que se prevén destacan la liberalización del cambio del yuan y de los tipos de interés dentro de la zona.

La ZPLC tiene un importante papel en los planes de China de que Shanghái se convierta en un centro financiero, logístico y comercial del peso internacional de Londres o Nueva York para el año 2020, con lo que espera impulsar el uso internacional de su divisa y aumentar su influencia en la economía mundial.