Río de Janeiro. El grupo brasileño de gestión de infraestructuras de transportes Invepar se adjudicó este viernes los derechos para operar durante los próximos 30 años el trecho de la carretera federal BR-040 entre las ciudades de Brasilia y Juiz de Fora, en la última subasta de vías realizada este año por el gobierno brasileño.

La empresa Investimentos e Participações em Infraestrutura S.A (Invepar), que opera concesiones como el aeropuerto internacional de Sao Paulo, el metro de Río de Janeiro y cinco carreteras en diferentes estados brasileños, venció en la subasta a otros siete grupos tras comprometerse a cobrar un tarifa de peaje en 61,13% inferior al máximo establecido por el gobierno.

Mientras que el gobierno fijó una tarifa máxima de peaje de 8,30 reales (unos US$3,6) por cada 100 kilómetros en esta carretera de 936,8 kilómetros de extensión, Invepar presentó una propuesta en la que se comprometió a cobrar un peaje de 3,22 reales (unos US$1,4), según la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT, regulador), que organizó la licitación.

La subasta en la bolsa de Sao Paulo tan sólo duró 20 minutos y permitió a Invepar, que también opera dos sistemas de transporte público en vías expresas en Río de Janeiro y uno en Lima (Perú), sumarse a la lista de empresas que se han adjudicado concesiones de carreteras este año en Brasil.

La concesión subastada este viernes fue una de las más disputadas de este año debido a que por esta carretera, que pasa por ciudades como Belo Horizonte y concentra todo el tránsito entre Río de Janeiro y Brasilia, pasan cerca de 7.165 vehículos por día.

La licitación obliga a Invepar a duplicar el ancho de la carretera en 557,2 de los kilómetros bajo su gestión en un plazo máximo de cinco años y a realizar inversiones por cerca de 7.920 millones de reales (unos US$3.443,5 millones) en obras de ampliación, modernización, reparación y mantenimiento.

Invepar es un grupo que cuenta como socios a la constructora OAS y a los millonarios fondos de pensiones de empleados de las estatales Petrobras (Petros) y Banco do Brasil (Previ).

Los derechos para operar la BR-040 entre Brasilia y Juiz de Fora también eran disputados por las empresas de infraestructuras CCR, Triunfo Participações y Contern Construções e Comércio, así como por consorcios liderados por la operadora Ecorodovias y por las constructoras Queiroz Galvao e Encalso Construçoes.

En las anteriores subastas de concesiones de carreteras realizadas por el gobierno este año fueron otorgados a la iniciativa privada los derechos de 3.300 kilómetros de cuatro vías federales.

En la última subasta, hace dos semanas, el grupo brasileño CCR se impuso a otras cinco empresas por la gestión de 847,2 kilómetros de la carretera federal BR-163, que atraviesa el estado de Mato Grosso do Sul, al comprometerse con un peaje en 52,7% inferior al establecido por el gobierno.

En la primera subasta, en septiembre, el Consorcio Planalto se adjudicó los derechos para explotar 436,5 kilómetros de la carretera BR-050 entre los estados de Minas Gerais y Sao Paulo al comprometerse con un tarifa de peaje en 42,4% inferior.

Los otros vencedores fueron el grupo constructor Odebrecht, que se adjudicó un trecho de 851 kilómetros de la carretera BR-163, y Triunfo Participaçoes, que asumió la gestión de 1.176 kilómetros en trechos de las carreteras BR-060, BR-153 y BR-262.

Las concesiones fueron ofrecidas en el marco del Programa de Inversión en Logística (PIL), lanzado por el gobierno de la presidenta brasileña Dilma Rousseff en agosto pasado y que preveía otorgar a la iniciativa privada la gestión de 7.500 kilómetros de carreteras federales.

El programa aún prevé la subasta de otras cuatro concesiones el próximo año.