Lima. Las bebidas gaseosas, al contrario de lo que pudiera pensarse, no hidratan el cuerpo, sino más bien contribuyen a la deshidratación, ya que al contener cafeína actúan como duirético, aumentando la producción de orina, explicó el nutricionista del Instituto Nacional de Salud (INS) de Perú, César Domínguez.

“Nuestro organismo debe liberar agua para diluir la bebida gaseosa altamente concentrada e igualar dicha concentración al plasma sanguíneo”, explicó el especialista en nutrición. 

La gaseosa además de agua contiene demasiada azúcar, pues un solo vaso de 250 ml tiene seis cucharaditas aproximadamente cafeína y otros aditivos. "El exceso de azúcar contribuye con el sobrepeso, la aparición de caries y otros males asociados al exceso de peso", indicó.

El nutricionista del INS dijo que lo más recomendable es tomar agua; al día un promedio de 2.2 litros , es decir, entre 7 y 8 vasos en el caso de las mujeres, y al menos tres litros para los varones (9-10 vasos). 

“En el hombre el agua representa el 60% de su peso corporal, mientras que en la mujer entre el 50 a 55% debido a que posee una mayor proporción de grasa corporal”, precisó Domínguez.

Las pérdidas de agua diarias oscilan entre 2,3 – 2,5 litros  (orina 1 – 1,5 litros, sudor 0,3 – 0,9 litros, respiración 0,4 litros y heces 0,1 – 0,2 litros).

Beber sin esperar tener sed. El especialista del INS dijo que parte de una buena nutrición es tener una buena hidratación. Una alimentación sana, tomar líquidos, y ejercicio físico es fundamental para estar saludables. 

“No debemos esperar a sentir sed para tomar agua, la boca seca ya es síntoma de deshidratación y el instinto de beber se pierde con la deshidratación progresiva. Por ello, no hay que confiar en la sed y conviene beber como mínimo aproximadamente entre 8 y 10 vasos a lo largo del día. Esto variará según la actividad rutinaria de cada persona, edad, consumo excesivo de proteínas”, detalló.  

Dependiendo de la edad y de la actividad física se recomienda incluir, además de agua, refrescos naturales, jugo de frutas, lácteos, caldos, entre otros, con la finalidad de mantener el equilibrio hídrico adecuado y evitar la deshidratación.