Rio de Janeiro no es sólo playa, sino también vida urbana intensa, compleja, a veces violenta y no pocas veces caótica. Son 6,3 millones de habitantes en un conurbano de más de 12 millones.

Pese a ello, el gobierno municipal dirigido por Eduardo Paes, del gobiernista PMDB, ha logrado visibilizar algunas soluciones ingeniosas e innovadoras para “gobernar” la complejidad carioca. En noviembre pasado la urbe brasileña fue elegida como la mejor ciudad inteligente de 2013 en la tercera edición de la World Smart City Awards, realizada en Barcelona, dejando atrás a pesos pesados como Copenhague o Berlín en su búsqueda del galardón. Entre las innovaciones de Rio están su sistema integrado que supervisa en línea el trasporte en las favelas del barrio Mavé y el monitoreo centralizado de la ciudad desde al ayuntamiento, aliviando con tecnología una ciudad difícil.

Vida urbana. El papel de las ciudades en el complejo tejido social es cada vez más relevante. Actualmente 50% de la población mundial vive en ciudades, mientras que para 2025 más de 1.300 millones de personas se sumarán a zonas urbanas, 400 millones sólo en China e India. Durante este lapso la tecnología no se dejará estar, ya que para el 2020 se pronostica la existencia de 50.000 millones de dispositivos conectados, según detalla la Broadband Commision. Ese mismo año se espera una reducción de 21.600 millones de barriles de crudo gracias al uso de las tecnologías digitales, de acuerdo al reporte del GeSI SMARTer 2020 Report.

El sofisticado ecosistema citadino está obligando a los gobiernos, desde el nivel central al local, a racionalizar los recursos y maximizar su uso para entregar a sus ciudadanos entornos sustentables y cómodos de habitar. De lo contrario está el castigo de las urnas. Y esta racionalización está sufriendo un punto de inflexión importante debido a la utilización de la tecnología como columna vertebral de una ciudad.

Vistas hace algunos años como una quimera futurista, las ciudades inteligentes están renovando la visión que ofrecen muchas ciudades de hoy, especialmente en América Latina. De hecho, de acuerdo con Forrester Research, los gobiernos locales tienen más probabilidades que otras industrias de aumentar el presupuesto en consultoría técnica. Un 38% de los gobiernos locales, según la consultora, espera en el corto plazo un aumento en el presupuesto de consultorías TI en un rango de 5% a 10%. La tendencia parece aterrizar el concepto de ciudad inteligente al de “municipio o ayuntamiento inteligente”. Un énfasis que va más allá de las palabras, porque finalmente no son las calles o los semáforos los que piensan, sino un aparato de gestión que cuenta con información organizada y en tiempo real, que converge en uno o más tomadores de decisiones. 

Como hay dinero público y una problemática urbana por enfrentar, los proveedores han desarrollado herramientas ad hoc. Microsoft, por ejemplo, creó su propia plataforma ‘a medida’, conocida como City Next, la primera de su tipo concebida específicamente para la gestión urbana en tiempo real.

City Next es una iniciativa global de Microsoft que pretende desarrollar ciudades inteligentes en todo el mundo, con un enfoque local. Para ello ofrece el soporte de la extensa red de asociados de la compañía, la tecnología Microsoft y las diferentes iniciativas de open data que comienzan a expandirse con rapidez. La promesa es contribuir a que las ciudades mejoren su eficiencia mediante tecnologías que aprovechan Azure, la plataforma en la nube de Microsoft, y el big data que ya comienza a abrirse a la comunidad. Lanzada hace pocos meses, City Next está en fase de implementación en varias ciudades, incluyendo a Buenos Aires, Medellín, Quito, São Paulo y Ciudad de Panamá.

Dime cómo funciona. City Next funciona como una aplicación que se visualiza mediante un tablero de mando y control de tipo KPI (key performance indicators), donde los tomadores de decisiones pueden consultar en tiempo real las fluctuaciones en áreas críticas como densidad de población, desempleo total, consumo anual de agua, porcentaje de residuos, número de homicidios, etc. La información puede ayudar a las políticas públicas y tomar a decisiones estratégicas.

“City Next es un conjunto de soluciones tecnológicas personalizables que ofrece alternativas para las necesidades específicas de cada ciudad”, dice Marco A. Zúñiga, National Technology Officer de Microsoft Chile. “Opera como un modelo de cómo debe ser una buena gestión de gobierno".

Para ello la compañía elaboró un estándar de calidad de ciudades inteligentes junto al Banco Interamericano de Desarrollo, que Zúñiga define como “una certificación ISO 9000, pero para ciudades”.
Gracias a la información recopilada y difundida por el sistema, los municipios pueden visualizar tendencias y realizar análisis urbanos más certeros. Incluso el sistema permite, si así lo dispone la administración, compartir con otras ciudades los datos obtenidos y realizar análisis más complejos. Cómo reducir los costos, cómo adaptarse mejor al cambio climático, el aumento de la población y el envejecimiento de las infraestructuras, son algunas de las variables que City Next intenta abordar. Puede correr en Azure u otra tecnología en la nube; en este aspecto no se cierra a las tecnologías de Microsoft.

“No es una solución estándar, se va aplicando diferente en cada ciudad. Para su implementación no se parte por las aplicaciones, sino por las necesidades de cada zona”, apunta Zúñiga.