El gobierno de Haití busca una salida al conflicto creado por un aumento salarial que los trabajadores consideran insuficiente e ilegal, según indicó el presidente Michel Martelly, citado por prensa de Puerto Príncipe.

Martelly anunció que el Estado podría otorgar a los trabajadores subsidios de transporte y alimentación, como compensación al incremento de 225 gourdes (US$5,23) al salario mínimo diario dispuesto el mes pasado.

El mandatario se reunió el jueves con el Consejo Superior de Salarios (CSS) para promover una solución a la crisis entre patronos y empleados, y aunque no comentó las alternativas discutidas, sí expresó su confianza en que ambos sectores encontrarán un consenso en torno al salario mínimo.

"Estaré a la espera de una nueva propuesta para apoyar al consejo", dijo Martelly.

El CSS aumentó a fines de noviembre el salario mínimo diario de los trabajadores, un año y tres meses después del último ajuste llevado a cabo por las autoridades.

Le medida elevó a 6.750 gourdes (US$156,97) el salario mínimo mensual en el país, según la decisión adoptada por el consejo durante un encuentro que reunió a los tres representantes del gobierno, tres de los sindicatos y dos del sector patronal.

El aumento, que se hará efectivo el 1 de enero del 2014, fue objetado por los trabajadores que hace dos semanas protestaron durante tres días para reclamar un incremento de 500 gourdes al día (US$10,36).

En respuesta a la situación, Martelly manifestó que tiene en cuenta tanto las demandas de los empleadores como de los trabajadores, pero advirtió que los "inversionistas no pueden operar con pérdidas si tienen que cerrar las fábricas".

Pero los trabajadores consideran que la decisión del CSS viola una ley del 2009 que fijó en 200 gourdes el salario base de los obreros subcontratados a razón de ocho horas de trabajo por día, y de 300 gourdes (6,97 dólares) a partir del 1 de octubre del 2012, que nunca se cumplió.

Haití ha sido escenario de protestas desde septiembre del año pasado, sobre todo contra las políticas del gobierno, la inseguridad pública y el alto costo de la vida.

Martelly ha restado importancia a las manifestaciones realizadas en su contra y ha negado que exista una crisis en el país, sino "manifestaciones de la democracia" que su gobierno defiende. Fin