Bogotá. Una juez de control de garantías colombiana ordenó enviar a la cárcel a los máximos responsables de la comisionista InterBolsa, cuya crisis de liquidez derivó en el mayor escándalo bursátil de Colombia.

Se trata del ex presidente de Interbolsa, Rodrigo Jaramillo; el principal socio de la comisionista, Alessando Corridori; Javier Tomás Villadiego, Carlos Arturo Neira y Claudia Jaramillo, a los que se imputan los delitos de administración desleal, manipulación fraudulenta de especies, operaciones no autorizadas y concierto para delinquir.

Luz Andrea Colmenares, Eduardo Colmenares y Mauricio Infante Niño quedaron en libertad, mientras que a María Eugenia Jaramillo la juez le dictó arresto domiciliario por ser madre de familia.

En su argumentación, la juez señaló que "las conductas desplegadas por los aquí imputados es gravísima porque tenían experiencia, conocimiento y estudios".

"Se afectó el patrimonio económico y se afectó la confianza en el sistema de valores, se puso en riesgo la seguridad pública", agregó la funcionaria.

La Fiscalía ya había solicitado medidas contra estas personas al considerar que representaban un peligro para la sociedad, que podían afectar al proceso judicial y que existía la posibilidad de que se fugaran del país.

El ente acusador consideró entonces que los imputados "se aliaron para realizar actividades delictivas con el fin de enriquecerse a través de la realización irresponsable de operaciones".

En noviembre de 2012, la Superintendencia de Sociedades de Colombia ordenó la reorganización empresarial de Interbolsa S.A., sociedad matriz del Grupo InterBolsa, para proteger los activos y pagar a los acreedores.

En su momento, la Superintendencia de Sociedades explicó que "el proceso de reorganización" era de "naturaleza judicial" y tenía como objetivo "la protección del crédito y del trabajo a través de la conservación de la unidad productiva".

La comisionista hacía parte de un conglomerado de 23 empresas con operaciones en Estados Unidos, Panamá, Islas Vírgenes Británicas y Luxemburgo, además de Colombia.

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos aseguró en su momento que, con la intervención y liquidación de InterBolsa, se evitó una crisis en el país.