Madrid. El escritor peruano Mario Vargas Llosa considera que Uruguay está dando un ejemplo de libertad por su legalización de los matrimonios homosexuales y de la marihuana y subraya que la gestión del presidente José Mujica da una imagen de país estable, moderno y seguro.

El diario español El País publica este domingo un artículo de opinión en el que Vargas Llosa se hace eco de la decisión del semanario The Economist de otorgar a Uruguay el título de "país del año" por esas dos medidas, que el escritor califica de "admirables reformas liberales".

Del matrimonio entre homosexuales afirma que "repara la injusticia" cometida contra personas que sufren "arbitrariedad y discriminación" por la "absurda creencia de que sólo hay una identidad sexual normal, la heterosexual".

En cuanto a la legalización de la venta y consumo de la marihuana, el premio Nobel de Literatura afirma que va a dañar a los traficantes y permitirá demostrar "que no aumenta notoriamente el consumo sino en un primer momento aunque luego, desaparecido el tabú que suele prestigiar la droga entre los jóvenes, tiende a reducirlo".

No obstante, matiza que esta medida debe ir acompañada de campañas educativas sobre sus efectos, como ocurre con el tabaco y el alcohol, y que sería conveniente que se ampliara a otros países en el marco de un acuerdo internacional, para hacerla más eficaz.

De ambas decisiones Vargas Llosa dice que "la libertad tiene sus riesgos" y que así lo ha entendido el gobierno uruguayo: "hay que aplaudirlo por ello".

Recuerda que visitó Uruguay ya en los años 60 y que históricamente el país tuvo una sólida tradición democrática y menores diferencia socio-económicas que en otros de América Latina, aunque con posterioridad muchos jóvenes sucumbieran a la "utopía revolucionaria" que condujo a un período de violencia.

Sin embargo, los principios democráticos y de legalidad "nunca se eclipsaron" y el resultado han sido gobiernos como el actual, presidido por José Mujica, de quien recuerda que fue guerrillero, cometió delitos y pasó años en la cárcel, donde fue torturado.

De Mujica destaca que vive modestamente, habla con sinceridad, respeta las instituciones democráticas y ha permitido que en Uruguay se extiendan los beneficios de la libertad en todos los ámbitos, con crecimiento económico y justicia social.