Uruguay pretende sacar tajada del Mundial de fútbol que se disputará en Brasil en junio y julio de 2014 y apronta sus baterías para atraer turistas e hinchas que pasen por dicho país, tanto antes como después del campeonato. Los buenos deseos, sin embargo, se chocan con la realidad: esos aficionados difícilmente vengan en ómnibus o en auto, sino que lo harán en avión y ahí es donde se darían las trabas ante una conectividad aérea uruguaya que no pasa por su mejor momento.

La falta de Pluna y de opciones para arribar vía aérea a Brasil, más allá de las posibilidades que brindan las compañías brasileñas Gol y TAM, dejan un manto de dudas para alcanzar el objetivo. 

“El aeropuerto no prevé ningún movimiento extra fuera de lo común (para junio y julio de 2014). No prevemos gran afluencia para esas fechas”, señaló Eduardo Acosta, director comercial de Corporación América, la concesionaria del Aeropuerto Internacional de Carrasco.

El empresario indicó que, en definitiva, no será tanta la gente que pueda acudir desde Uruguay al Mundial de Brasil, con los precios de los vuelos internos y de los hoteles que se están manejando en ese país. Además, “muchos irán en ómnibus y en auto, y estará en las líneas aéreas en poner valores razonables”. Acosta dijo que las tarifas en la terminal local serán las mismas: “no cambiaremos nada en el aeropuerto”.

Para Radamés Montero, director de la agencia Transhotel, las plazas aéreas son “la gran incógnita”, porque si bien en Brasil hay una “oferta amplia” en conectividad, no es lo mismo desde Brasil hacia Uruguay. “Y esos pocos vuelos encarecen los pasajes. A la vez, hay una apuesta de llevar gente hacia Argentina –con los que tienen gran conectividad–, y esto nos pone en una desventaja”, dijo. 

Montero espera que se solucione “rápidamente” la creación de AlasU, la pretendida empresa aérea de los trabajadores de Pluna.

La clave para hacerse cercano al hincha y mostrarse como buena opción de paseo, será seducir a ese turista desde que comienza a buscar alojamiento y entradas para el Mundial –o sea, estos meses– y ofrecerle un paquete a nivel región, según Juan Martínez, presidente de la Asociación de Hoteles y Restaurantes de Uruguay.

“Hay que hacerlo de forma coordinada con la región: que se le ofrezca ir a Argentina o a Chile, y que de repente haga una escala en Montevideo. Sucede que nos cuesta de forma individual gestionar algo”, declaró el experto. En toda esta combinación de destinos, agregó, las posibilidades de vuelo son parte fundamental.

El director Nacional de Turismo, Benjamín Liberoff, afirmó que las líneas aéreas que funcionan en la región estudian incrementar las frecuencias, entre ellas la uruguaya BQB, lo que fue confirmado por fuentes de la empresa. 

“Está planteándose la chance de agregar opciones para facilitar la llegada a nuestro país” de turistas que hayan estado en Brasil por el Mundial de fútbol, dijo Liberoff. BQB sumará dos nuevos aviones en mayo.

El gobierno suele realizar campañas promocionales en Argentina, Brasil, Chile y Paraguay, y ahora trabaja con las autoridades turísticas argentinas y brasileñas para promocionarse como “atractivo regional”, según dijo a la agencia EFE la ministra de Turismo y Deporte, Liliam Kechichián, con la idea de que los turistas que llegan desde lejos para el Mundial visiten también Buenos Aires, Montevideo, Colonia o Punta del Este.

“Ahora sabemos cuándo juegan (las selecciones) y dónde”, continuó Liberoff, lo que facilita planificar cómo atraer a los hinchas-turistas.

“Va a quedar pendiente aquellos aficionados cuya selección vaya quedando por el camino en la Copa, y que una parte de ellos aprovecha para hacer otro” viaje en la región, añadió. 

En línea con las promociones en el exterior, Liberoff dijo que entre 30 a 40 operadores locales participarán de las ferias internacionales de turismo que se realizarán en Madrid, en enero, y en Berlín, en marzo.

Las autoridades y los operadores han señalado, sin divulgar qué países, que hay selecciones interesadas en realizar la preparación para el Mundial en Uruguay.

Paquetón mundialista. Los uruguayos, mientras tanto, orejean las alternativas que existen para ir a alentar a la Celeste, que jugará en Fortaleza y Natal en el nordeste, y San Pablo, más hacia el sur de Brasil. Según las agencias consultadas, el partido en la ciudad paulista, donde Uruguay enfrentará a Inglaterra, es el más demandado. De cualquier modo, aún son más las consultas que las compras concretas de paquetes o por un partido, de acuerdo a Diego Martínez, director de la agencia Jorge Martínez y Asociados.

“El tema de las entradas es una limitante”, aseguró Martínez. Su agencia ofrece un plan en el que se incluye el ticket, pero este cuesta US$1.000, aunque es VIP y ofrece una serie de beneficios bastante atractivos (acceso fácil al estadio, servicio de catering, etc). 

Hasta el 30 de enero, para conseguir entradas hay que anotarse en el sitio de la FIFA y solicitar el lugar-precio preferido. Luego, si la demanda supera la oferta, se realiza un sorteo.

El paquete por los tres partidos, con vuelo, hotel y entrada en mano, cuesta entre US$10.000 y US$13.000, y por un encuentro vale entre US$6.000 y US$7.000, dependiendo de la categoría de los hoteles, explicó Martínez. También dijo que la distancia entre las ciudades que juega Uruguay “limita la oferta de cupos o de posibles charters”.

En ese sentido, Fernando Riva, gerente general de Geant Travel, comentó que difícilmente haya un charter aéreo para Fortaleza y quizás alguno para Natal, pero para San Pablo se concretarán no menos de seis. Para llevar adelante esta empresa, se deben traer aeronaves de Argentina, Chile o Brasil al no contar el país con aviones en tierra.

Entre 30.000 y 40.000 turistas menos. En el lanzamiento de la temporada turística, el pasado 2 de diciembre en Rocha, la ministra de Turismo y Deporte, Liliam Kechichián, dijo que el año pasado ingresaron 2.850.000 turistas que aportaron US$2.000 millones a la economía de Uruguay. 

Entre enero-octubre de 2013 arribaron dos millones de turistas que gastaron US$1.400 millones. 

El gobierno confía en terminar 2013 con “entre 30.000 y 40.000 turistas menos” que en la pasada temporada. Kechichián señaló que el país espera mantener el ritmo de visitantes este año a pesar de las “complejidades” de la región, en alusión a Argentina, de donde procede la mayoría de turistas que llegan al país (1,5 millones).

Sin embargo, Kechichián reconoció que las previsiones apuntan a que habrá “un menor gasto, especialmente de los argentinos”, por las restricciones a la salida de dólares impuestas por el gobierno de ese país. Para contrarrestarlas, la funcionaria aclaró que el ministerio de Turismo mantendrá algunas medidas de exoneración de impuestos iniciadas el año pasado. Por detrás de los argentinos, los brasileños son, con más de 400.000, los turistas que más visitan Uruguay.