El presidente Otto Pérez Molina afirmó que la aplicación de una amnistía que facilite revelar la verdad histórica sobre el conflicto armado interno, “sin temor a procesos judiciales” para quienes lo protagonizaron, es necesaria para la reconciliación del país, puesto que fue una condición de ambos bandos para poner fin a 36 años de guerra.

“Quienes participamos en la negociación —de los acuerdos de paz— sabemos que la amnistía era necesaria para terminar el enfrentamiento armado, pues ni los insurgentes ni los contrainsurgentes hubiesen firmado la paz sin amnistía”, expuso el mandatario, durante su discurso por la conmemoración de los 17 años de la firma de los acuerdos, en el Palacio Nacional de la Cultura.

Pérez Molina, quien fue signatario de los acuerdos de paz, en representación del ejército agregó: “Hoy se cuestiona la vigencia de la amnistía”, pero “serán las cortes las que resuelvan su validez”, por lo cual se deben respetar los fallos judiciales. El gobernante puntualizó que la reconciliación es el objetivo de ese pacto en el que menos se ha avanzado, y que la reforma del Estado aún está en proceso.

Compromiso. Ricardo Rosales Román, signatario de los acuerdos como representante de la insurgencia, precisó que los firmantes deben comprometerse a construir la paz y no lamentarse y culpar a terceros por lo que no se ha hecho.

“Nos corresponde tratar de entender el objetivo y la naturaleza del proceso de paz, que no solo era poner fin al enfrentamiento armado interno, sino erradicar las causas que lo originaron”, indicó.

Antes del acto, en un hotel de la zona 1, el Observatorio Indígena calificó de nulo el avance de los acuerdos de paz porque continúan la exclusión, el racismo y las injusticias.

Mario Itzep, miembro del Observatorio, criticó el aumento de la criminalización de los pueblos indígenas y de la violencia, la cual considera “mayor que durante el conflicto armado”.

Armas están en el país. El presidente Otto Pérez Molina afirmó ayer después de un acto efectuado en la Brigada Mariscal Zavala que más del 50% de las armas que compró el Ministerio de Gobernación están en el país, y que en enero habrá cambios en el gabinete de gobierno, aunque evitó detalles.