Durante el año que finaliza el gobierno argentino devaluó el peso en un 32,6% frente al dólar estadounidense se informó oficialmente.

En ese contexto, la divisa norteamericana se transó en la última jornada del mercado cambiario a $6,525 por unidad, constituyéndose en la mayor devaluación del peso desde el 25 de mayo de 2003, cuando asumiera la Presidencia Néstor Kirchner (2003-2007).

En ese contexto, el dólar -- en el mercado informal -- también cerró las operaciones del presente período en alza comercializándose en $10,03 por unidad, por lo que la divisa estadounidense se constituyó en una estupenda opción para los inversores que superaron la inflación que, según las consultoras privadas y los bloques políticos opositores en el Congreso de la Nación reportaron por encima del 26%.

Pese a los esfuerzos gubernamentales por contener el valor del dólar y para evitar eventuales corridas contra el peso, la brecha entre la cotización oficial y la del mercado informal se ubica en el 53% en la clausura de las actividades cambiarias de 2013.

El reporte cotidiano del Banco Central de la República Argentina (BCRA) indica a la vez que en el transcurso del último mes del año a punto de finalizar la autoridad monetaria para evitar una suba más fuerte en el valor del dólar, intervino en el mercado con intensidad y, para ello, vendió poco más de US$ 400 MM para satisfacer la demanda del mercado.

Consecuentemente, el nivel de reservas internacionales que atesora la autoridad monetaria clausuró la actividad anual con un monto de US$30.586 millones, monto éste que da cuenta de una pérdida cercana a los US$13 mil millones, según el informe gubernamental.