La Comisión Nacional de Bioseguridad (Combio) recomienda la liberación comercial del maíz transgénico NK 603, de Monsanto, porque ya cumplió todo el proceso de regulación, informaron fuentes del ministerio de Agricultura.

La documentación ya fue elevada a la Asesoría Jurídica de esa cartera en espera de la firma del ministro Jorge Gattini.

El proceso de regulación del maíz NK 603 quedó bloqueado por más de un año en el ministerio de Salud, debido a la publicación en octubre de 2012 de la investigación del francés Gilles Seralini, que vinculaba el consumo de sus granos con la aparición de cáncer en ratas. Sin embargo, al retractarse la revista Food and Chemical Toxicology acerca de la publicación de Seralini, que se sumó al rechazo de otras organizaciones científicas que rechazaron el estudio de Seralini, desapareció el motivo del bloqueo al maíz NK 603 en Paraguay.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) rechazó el estudio de Seralini “por contener un diseño y un análisis incorrecto, que no validaba sus conclusiones”. También el Instituto Federal Alemán para la Evaluación de Riesgos, el Instituto belga de Investigación de Ciencias de la Vida, seis academias francesas, científicos de más de 40 países, dudaron de la validez del estudio de Seralini y lo rechazaron desde el punto de vista técnico.

Otros dos materiales, el maíz MIR 162, de Syngenta, y una soja con resistencia a los herbicidas de la clase de imidazolinonas, de la firma Basf, también están en la recta final de autorización.