Industrias Alimenticias Cusco (Incasur) es una empresa administrada por su segunda generación pero no lo será necesariamente por la tercera. Fundada por Antonio Ortiz Candia en 1968 con el nombre Molino Industrial Ortiz Candia, hoy es presidida por su hijo Teodoro Ortiz Tocre. A sus 70 años, don Teodoro no piensa en transferir la empresa a sus hijos.

Por ahora prepara un proyecto de desarrollo financiero de la compañía a través del accionariado difundido mediante el listado de acciones en la Bolsa de Valores de Lima (BVL), en el que podrán participar sus herederos si así lo desean.

Ortiz Tocre se propone iniciar el listado en 2015, convencido de que ello hará que Incasur continúe creciendo y pueda convertirse en un referente fundamental en la alimentación de los peruanos. En este objetivo, la empresa ya ha avanzado buen trecho a lo largo de los últimos 42 años –con el nombre Incasur su fundación data de 1971–, pues ha acumulado una amplia variedad de productos en los rubros de chocolatería, molinería, alimentos instantáneos, cereales y confitería, entre los que destacan el chocolate Sol del Cusco, Kiwigen, Quinua (cereal en caja) y quinua perlada.

Si bien la empresa cuenta actualmente con dos plantas de procesamiento en Lima y Juliaca, y se propone instalar la tercera en Arequipa, Teodoro Ortiz dice que con el financiamiento que se logre a través de la BVL se podrá hacer realidad su sueño de una megaplanta en Lurín, en las afueras de Lima. “Para entonces ya estaremos cerca de duplicar el valor de nuestra producción actual, estimada en US$ 20 millones al cierre de este año (y 25% superior a la del 2012), pero con la megaplanta ya estaremos en condiciones de lograr que cada hogar peruano consuma dos o tres de nuestros productos en forma permanente”.

Al respecto Enrique Díaz, presidente de Mercados de Capitales, Inversiones y Finanzas, comenta que la primera ventaja que tendría Incasur en caso de listar en bolsa sería el acceso a financiamiento en mejores condiciones, entendidas estas no solo por su costo, sino también en cuanto a plazos, moneda, resguardos exigidos, etc.

Díaz señala además que el listado representa una plataforma eficaz para alcanzar estándares más altos en gobierno corporativo, con sus consecuentes efectos favorables en la gestión y la administración de riesgos y un puente para internacionalizar a la empresa en el mercado financiero.
Por el momento, Ortiz no tiene totalmente diseñada la estrategia de ingreso a la bolsa, pero adelanta que al comienzo se pondrá a disposición del mercado a través de una oferta pública de venta de un porcentaje del capital de la empresa que oscilaría entre 30% y 40%.

Los mejores ingredientes. Teodoro Ortiz destaca que desde sus inicios Incasur tuvo por objetivo rescatar los cultivos nativos milenarios, empleados por los incas, especialmente los ‘granos sagrados’. Recuerda que mucho antes de existir la empresa, su madre, Marcosa Tocre, vendía productos alimenticios en el mercado de abastos del Cusco. Ahí, muchacho todavía, Ortiz Tocre ayudaba a cuidar el puesto y a trasladar la mercadería. Su curiosidad e inquietud por hacer más lo llevó a proponer a su padre la necesidad de desarrollar una máquina para sacar la quinua perlada.

Igualmente –añade el empresario– en el mercado de la Ciudad Imperial se veía que el Cusco era muy reconocido por su chocolate. “En la ciudad había dos fábricas con sus marcas de chocolate: Cholita y Continental. Pero los turistas buscaban el chocolate del Cusco; no preguntaban por esas marcas. Nuestro éxito fue tomar el nombre Sol del Cusco. Así, venía mucha gente de Lima y les gustaba mucho el chocolate, con esta marca. Y fue así como nos dijimos: el gran mercado está en Lima; si los limeños vienen a comprar, hay que ir a Lima”, narra. Actualmente Incasur lidera este rubro con más de 80% del mercado nacional de chocolate de taza e instantáneos.
Ortiz afirma que la investigación y el desarrollo de nuevos productos no se detienen en Incasur. Así, a la variedad de sus productos, Teodoro Ortiz proyecta seguir rescatando y revalorando alimentos andinos que para un citadino limeño pueden resultar totalmente desconocidos, como el sanku (bollos de maíz), el peske (un plato basado en quinua en polvo), kispiño (galleta de quinua), entre otros. “Nosotros no comercializamos ningún producto a granel. Nuestro motor es el desarrollo de productos con valor agregado, basados en la tradición alimentaria del pueblo andino, principalmente quechua y aimara”, señala el presidente de Incasur.

El director del Centro de Educación Ejecutiva de la Universidad del Pacífico, Juan Carlos Mathews, señala que Incasur es una empresa que cuenta con los mejores ingredientes para ser considerada una empresa exportadora competitiva. “La constante búsqueda de generación de valor agregado, el desarrollo de marcas, la diversificación de mercados, la innovación, su apertura a las alianzas estratégicas son los ingredientes de una experiencia que tiene mucho futuro por delante”, refiere el experto.

Su capacidad innovadora, precisamente, hizo que Incasur recientemente ganara dos premios en el IV Concurso de Innovación realizado en el marco de la feria Expoalimentaria, con sus productos punchao de habas y hojuelas de quinua instantánea.

Rosario Pajuelo, consultora internacional de Insiders, Trade and Market Consulting, no duda que productos de Incasur como las hojuelas de quinua instantánea y gluten free, encontrarán distribuidores en el mercado europeo, donde las campanas de alarma se han desatado hace apenas algunos años al constatar el impacto negativo en la salud que ha tenido la sobrecarga de gluten presente en productos hechos con harina de trigo altamente refinado.

Desde entonces –añade Rosario Pajuelo– la quinua ha tenido una evolución notable, pues se ha desprendido de la categoría étnica, y ha llegado a ser el ingrediente estrella en sofisticados platos gourmet y ha abierto las puertas a otros granos auténticos con altos índices de proteínas, como son el amaranto o kiwicha y la cañihua, de los cuales se espera un incremento importante en su demanda.
Por lo visto, todo indica que la empresa de origen cusqueño tiene para muchos años más de crecimiento en el mercado.