Los pirotécnicos cuestan el doble o el triple que el año pasado y sus ventas bajaron, informó la mayoría de los comerciantes consultados en las ferias del Poliedrito, municipio Libertador (DC), y en la Universidad Santa María, en Sucre (Mir).

En un recorrido del equipo de El Mundo Economía y Negocios por esos dos sitios, que cumplen con todos los permisos para la venta de pirotécnicos, los encuestados aseguraron que el bajón de este año se debe a la inflación y a que la gente está comprando otras cosas. “Se llevan lo tradicional: cebollitas, luces de Bengala y cohetes”, explicó Sonia Lantiga.

En el Poliedrito comenzaron las ventas a mediados de octubre y fue en la segunda semana de diciembre que empezaron a asistir más personas. El día en que hubo mayor movimiento fue el 23. “Nos vimos mal al principio, pero poco a poco la gente ha comprado. Esperamos que se lleven más cosas de aquí hasta el 31”, dijo Rafael Martínez, vendedor.

Para la familia de Yamile Medina, es tradición lanzar fuegos artificiales todos los años; sin embargo, en esta oportunidad no tienen pensado adquirir tantos pirotécnicos: “Todo está caro en todos lados. Aquí los precios son un poco más bajos y se puede comprar al mayor. Hacemos el sacrificio porque a los niños les gustan y se distraen”.

En el Poliedrito estarán laborando hasta el 6 de enero. La mercancía que les sobre, en su mayoría, será devuelta a las fábricas para guardarlas en lugares seguros.

Peor se las están viendo en la feria de la Universidad Santa María, la cual abrió sus puertas el primero de diciembre. Jovany Bisanti, organizador de la actividad, aseguró que las ventas bajaron 60%. “Esperamos que para el 31 venga gente. Vamos a hacer una oferta y pondremos todo a mitad de precio”, informó.

Por su parte, Daniel Cardone, quien tiene 20 años en el negocio, indicó que las pocas ventas se deben a que las personas prefieren adquirir los pirotécnicos en sitios que no cuentan con los permisos, por la facilidad: “Aquí tenemos la presencia de Protección Civil y los bomberos, pero la gente no viene”. Asimismo, reconoció que los productos están 80% más caros, por lo que los clientes compran con moderación y no en muchas cantidades.