El número de personas indigentes ha disminuido drásticamente en las tres últimas décadas en el mundo entero. Pero en 2010 aún incluía 400 millones de niños (o sea, una tercera parte de las personas que viven en estas pésimas condiciones), según un nuevo informe del Banco Mundial, titulado The State of the Poor.

El informe determina que, en comparación con 1981, en 2010, había 721 millones menos de personas que vivían en la indigencia, es decir, con menos de US$1,25 por día.

Pero también concluyó que entre ellas existe un número desproporcionado de niños: en 2010 una de cada tres personas que vivían en la indigencia en el mundo entero era un niño, en comparación con solo una de cada cinco personas que vivían por encima de la línea de pobreza.

En los países de bajo ingreso, los porcentajes eran aun peores: la mitad de los niños vivían en la indigencia.

“La conclusión de que más de 400 millones de niños viven en la indigencia y que los niños tienen más probabilidades de ser pobres que los adultos es perturbadora, ya que esto puede exacerbar el trabajo infantil y crear trampas de pobreza intergeneracionales”, declaró Kaushik Basu, economista en Jefe y Primer Vicepresidente del Banco Mundial.

Aunque las tasas de indigencia han bajado en todas las regiones, los 35 países con ingreso más bajo del mundo -26 de los cuales se encuentran en África- registraron 100 millones más de personas que viven en la indigencia hoy que hace tres décadas.