La Paz, Xinhua. El presidente de Bolivia, Evo Morales, fijó este miércoles como parte de los objetivos fundamentales de la "Agenda Patriótica de 2025 un proyecto para dotar "en poco tiempo" al país de "energía atómica" con fines pacíficos.

Morales justificó esta ambiciosa meta al señalar que el país cuenta con los recursos naturales y económicos para encarar el proyecto en los próximos años.

"Bolivia no está lejos (...) En poco tiempo podemos contar con energía atómica con fines pacíficos, porque tenemos suficiente materia prima", afirmó Morales en un acto de entrega de obras en la localidad Carcaje, departamento de Cochabamba (centro).

Aclaró que es fundamental que la opinión pública nacional e internacional entienda que Bolivia puede desarrollar "energía atómica" siempre con fines pacíficos, porque "el país por Constitución Política no es guerrero, lo que no significa que no se defienda de una eventual invasión territorial".

Morales explicó que este proyecto forma parte de la Agenda Patriótica 2025, junto a otros objetivos en los que trabajan diferentes sectores del gobierno, asambleístas y grupos sociales.

El mandatario oficializó en octubre pasado la decisión de su gobierno de usar los recursos del gas para el desarrollo de la energía nuclear, además anunció en octubre pasado conversaciones con Francia y Argentina con ese fin.

Uranio boliviano. Bolivia cuanta con recursos naturales como el uranio, con el potencial para desarrollar energía nuclear, según el ministro de Energía e Hidrocarburos, Juan José Sosa.

"Tenemos bastante potencial (...) tenemos uranio (...) hay que seguir explorando las canteras, hay que cuantificarlos", declaró el ministro en diciembre pasado.

El gobierno boliviano tiene un proyecto para el estudio de Prospección y Explotación, además de laboratorio, en la provincia Antonio Quijarro, departamento de Potosí (suroeste), para cuantificar los recursos de uranio.

Con una inversión de alrededor de medio millón de dólares se encarará el proyecto "Prospección y Exploración Geológico-Minero Distrito de Cotaje. Departamento de Potosí", financiado por la prefectura (gebernación) del departamento y ejecutado por el estatal Servicio Nacional de Geología y Técnico de Minas (Sergeotecmin).

El director del Sergeotecmin, Hugo Delgado Burgos, dijo que el objetivo es la identificación y estimación de recursos de uranio en estructuras de alta ley y cuerpos mineralizados de baja ley, resultados que puedan generar en el futuro nuevas áreas de trabajo en el sector.

Comisión científica. El presidente Morales instruyó a sus ministros para perfilar con al menos 30 científicos bolivianos la conformación de una comisión destinada al desarrollo de energía nuclear con fines pacíficos.

Un encuentro de Morales y científicos a mediados de noviembre pasado dio el primer paso para la conformación de la Comisión de Energía Nuclear.

El Ejecutivo recibió de los especialistas orientaciones en cuanto a regulación y operación.

El director del Instituto Boliviano de Ciencia y Tecnología Nuclear (Ibten), Luis Romero, explicó que el país cuenta con científicos que pueden encarar este emprendimiento, en coordinación con algunos expertos de otras naciones.

El gobierno considera que Bolivia requiere de ese tipo de energía para tratar, por ejemplo, a personas con cáncer.

"En Bolivia hemos visto el incremento en los casos de cáncer y sin embargo nosotros no estamos a la altura todavía de cómo combatir este flagelo", agregó el ministro Sosa.

Por su parte, el físico nuclear Silverio Chávez comentó que se notificó al gobierno sobre la necesidad de contar con un reactor nuclear de investigación, con la finalidad de producir isótopos (elementos químicos) para la utilización de la energía nuclear.

Según el experto, luego de este proceso la meta es crear un reactor nuclear de potencia para generar energía eléctrica.

Proyecto a 30 años. El Ibten consideró que Bolivia requiere al menos 30 años para contar con una planta de producción de energía nuclear.

Romero explicó que existen plazos medios de una década en los que se deberá considerar la estabilidad geológica, el suministro de agua y la existencia de centros de consumo de energía, parámetros que permitirán determinar el espacio en que se puede instalar una planta nuclear.

"No es un tema de un lustro, de una década, son tiempos más extensos que esos e implica la presencia de una infraestructura, de varias áreas de formación de recursos humanos porque en esas instalaciones hay físicos, químicos, ingenieros nucleares, eléctricos, electromecánicos", lo cual muestra la complejidad del proyecto, señaló.

El experto recordó que apenas dos profesionales se capacitan en Argentina en energía nuclear, mientras que en todo el país existen cerca de una veintena de expertos en este campo, razón por la cual sugirió que el primer paso sea garantizar el personal adecuado para emprender este trabajo.