La temporada de fin de año sembró dolor y luto en las familias hondureñas que se convirtieron en víctimas de la venta indiscriminada y la manipulación de la pólvora y la irresponsabilidad de personas que realizaron disparos al aire.

Durante la noche del 31 de diciembre y madrugada del 1 de enero, la sala de emergencias de pediatría del Bloque Materno Infantil en el Hospital Escuela Universitario recibió en total 69 menores con distintos tipos de afecciones. De estos, dos menores fueron ingresados por quemaduras de pólvora.

En la mañana del 31 de diciembre los médicos habían recibido a otra niña de la capital con quemaduras en la mano derecha. El primero de estos casos es el niño Justin Antonio Martínez de 13 años de edad y procedente de la aldea La Trinidad de Tegucigalpa.

Según el doctor Carlos Flores, especialista en cirugía, el menor ingresó luego de haber recibido severas lesiones en su mano derecha por la manipulación de un mortero.

El impacto del artefacto explosivo pudo haber cercenado la mano al menor, explicó Flores. Así también el pequeño Robin Enmanuel Gutiérrez, de 10 años, fue trasladado de emergencia desde La Libertad, Comayagua, hasta el Hospital Escuela luego que un mortero le estallara frente a su rostro. Lamentablemente para el menor, el explosivo le generó graves daños y los médicos trataban de salvar su ojo derecho.

Quemados en SPS. En la ciudad de San Pedro Sula las autoridades reportan el ingreso de cuatro menores. Yerson Peña ingresó con quemaduras en el ojo derecho. Al pequeño Milton Castillo tuvieron que amputarle la mano izquierda. Josué Jahir Thomas ingresó con quemaduras en la mano derecha. De igual forma, el menor Erlin Perdomo ingresó con lesiones por pólvora en la mano derecha.

En total, solo entre el 31 de diciembre y primeras horas del 1 de enero, ingresaron a los hospitales más grandes del país siete menores quemados.

En el caso de Tegucigalpa, durante el mes de diciembre, unas 16 personas fueron ingresadas en el Hospital Escuela Universitario por quemaduras de pólvora, 12 de ellos, niños. De estos 12, seis son de la capital. Balas perdidas La irresponsabilidad de hondureños, que la madrugada del 1 de enero realizaron disparos al aire, llevó luto a una familia hondureña residente en la capital, que lamentablemente lloró la muerte de un menor de 11 años.

Curiosamente, este ingreso no consta ni en la morgue judicial ni en la del Hospital Escuela, sin embargo, el doctor Denis Chirinos, especialista en Urología, si afirmó que hubo tres intervenciones, de los cuales, uno murió.

Indicó que las otras víctimas fueron una niña de diez años y una adolescente de 15. En el caso de la infante de 10 años, Chirinos explicó que se le realizó una operación de emergencia en la que le fue extirpada la mitad de su riñón, al haber sido afectado por la bala.

Según el relato de la madre de la menor procedente de la colonia Villa Franca y que no quiso ser identificada, la menor sufrió la herida luego de regresar de dar el abrazo de fin de año a su abuela que reside frente a su casa de habitación.

La indignada señora lamentó el hecho que mantiene en condiciones críticas a su hija y llamó a la conciencia de los hondureños para que no realicen disparos al aire. En el caso de la menor de 15 años, su madre reaccionó molesta ante la presencia de periodistas y se negó a revelar su identidad.

Llamas dejaron pérdidas económicas. En la noche del 31 de diciembre se reportó un incendio en una vivienda de madera ubicada en el sector de Las Brisas, consumiendo tres habitaciones. Afortunadamente no se reportaron víctimas. Se sospecha que fue por uso de la pólvora, dijo el vocero del Cuerpo de Bomberos, Óscar Triminio. Posteriormente, se recibió una llamada de emergencia sobre un vehículo que agarró fuego en la colonia Alemania, producto de un silbador.

Igualmente, solo ocasionó daños materiales. En una vivienda de la colonia Germania se incendio un nacimiento por un corto circuito que se produjo por recalentamiento de las luces colocadas en el mismo.

Los bomberos llegaron a tiempo para evitar que el fuego consumiera la casa. Se atendieron un total de 16 incendios en solares baldíos, evidentemente producto de uso de pólvora, entre silbadores y luces de bengala, dijo. Trasladaron a un total de 29 personas a centros asistenciales, la mayoría con lesiones por ingestas de bebidas alcohólicas, tres que fueron atropellados, dos con heridas por arma de fuego y otras cinco con arma blanca. Igualmente, los paramédicos del Cuerpo de Bomberos atendieron lesiones menores que sufrieron varias personas producto de un accidente de dos vehículos en el sur de la capital.

El reporte indica una reducción con respecto a las incidencias registradas en el fin del año 2012, cuando se atendieron cuatro incendios declarados, esta vez solo uno, destacó Triminio.