Al boom creciente de venta de metros cuadrados para vivienda y oficinas en el Perú, comenzó a sumársele la comercialización de terrenos agroindustriales, un mercado en el que demanda y precios se incrementan más año tras año.

Por ahora el efecto todavía es modesto. Según el especialista agrícola Fernando Cilloniz, presidente y gerente general de Inform@cción, de 15.000 a 20.000 hectáreas de parcelas precarias se convierten anualmente en terrenos agrícolas. Y sus precios, de US$20.000 la hectárea a US$70.000, se duplican cada cinco años. 

Para Nella Pinto, gerenta general de Perú Sotheby’s International Realty, el contexto anterior convierte al agroindustrial en el mercado de bienes raíces más dinámico del Perú. Por ello, la inmobiliaria ha decidido abrir una división agroinmobiliaria en alianza con Inform@cción. El objetivo es intermediar entre compradores y vendedores de propiedades destinadas a la agricultura. 

Perú cuenta con cuatro millones de hectáreas cultivables y, a su juicio, entre las zonas más interesantes para la compra destacan la costa peruana, desde Tumbes hasta Tacna; aunque las oportunidades agroindustriales involucran también a la selva alta y los valles de Cajamarca y Arequipa en la Sierra. La tierra es una antigüedad siempre nueva.