Brasilia. Ricardo Teixeira, quien fuera el hombre fuerte del fútbol brasileño por 23 años, deja el mando de la asociación de su país tras una serie de acusaciones de irregularidades, títulos y a poco más de dos años de la organización de la Copa del Mundo en Brasil.

Aunque logró reunir poderes a lo largo del tiempo que estuvo al frente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), en los últimos años el dirigente perdió fuerza.

Teixeira, de 64 años, asumió la presidencia de la CBF en 1989 y su gestión fue opacada por denuncias de corrupción. Una de las más graves fue el caso de quiebra de la empresa ISLA, la antigua socia de marketing de la FIFA.

El brasileño estaría entre los dirigentes que supuestamente recibieron pagos del ISL en la década de 1990 para garantizarle a la empresa contratos lucrativos de derechos de televisión y auspicios del Mundial.

La ISL quebró en el 2001. La FIFA, que tiene a Teixeira en su comité ejecutivo, prometió en octubre divulgar los datos de un proceso en la justicia suiza sobre el tema.

Ese mismo mes, la policía federal brasileña inició una investigación contra Teixeira por la sospecha de crímenes de remesas ilegales de dinero a Brasil y lavado de dinero relacionados al caso de la ISL. El dirigente negó las acusaciones.

El caso de la ISL, a punto de explotar, sería uno de los motivos de la salida de Teixeira del cargo. El brasileño no se llevaba muy bien con el líder de la FIFA, Joseph Blatter, ni con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.

Por eso, habría sido presionado por la FIFA y el gobierno para dejar el mando de la CBF.

En diciembre, Teixeira anunció al ex atacante Ronaldo como miembro de un nuevo comité organizador del Mundial 2014, una decisión vista como una forma de sacar al dirigente de la primera línea de preparación para la competencia.

El ex atacante Bebeto también será parte del comité.

Investigación parlamentaria. Otras denuncias involucraron la gestión de Teixeira, ex yerno del presidente de la FIFA João Havelange, como acusaciones de nepotismo al ocupar cargos en la CBF y pagos a campañas políticas de dirigentes deportivos, entre otras.

En el 2000, Teixeira prestó testimonio en la llamada comisión parlamentaria de investigación (CPI) de CBF/Nike, que halló irregularidades en el fútbol brasileño.

"Alrededor de 1993, la CBF comenzó a llamar más la atención de la opinión pública por las sospechas de irregularidades en su administración que por las hazañas de las selección...", comentó el entonces diputado federal Aldo Rebelo, hoy ministro de Deportes, en el informe final de la CPI.

La CPI no arrojó resultados prácticos y Teixeira seguía siendo elegido en la CBF. Su quinto mandato consecutivo terminó en el 2007, pero fue prolongado hasta fines del Mundial 2014.

Bajo el mandato de Teixeira, la selección brasileña también volvió a ganar títulos, como la Copa del Mundo en 1994 (conquistado nuevamente tras 24 años) y en el 2002.

Además, durante su administración Brasil ganó cinco ediciones de la Copa América y tres de la Copa Confederaciones.