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Orquesta Buena Vista Social Club se despide de los escenarios
Lunes, Mayo 16, 2016 - 10:22

Conformada por legendarios exponentes de las sonoridades más populares de la isla, la agrupación representó no sólo a la cultura cubana sino a toda una nación que se enorgulleció de mostrar al mundo a sus artistas más consagrados y auténticos.

Durante 20 años la reconocida orquesta cunaba Buena Vista Social Club, ha llevado a los escenarios de diversas partes del mundo lo mejor de la música tradicional cubana y deleitado a los públicos más exigentes de todos los continentes.

Conformada por legendarios exponentes de las sonoridades más populares de la isla, la agrupación representó no sólo a la cultura cubana sino a toda una nación que se enorgulleció de mostrar al mundo a sus artistas más consagrados y auténticos.

Para muchos, Buena Vista Social Club se convirtió en embajadora de la Mayor de las Antillas desde la grabación de su primer disco en 1996, afirmación que quedó confirmada el pasado año cuando se convirtió en la primera orquesta cubana en presentarse en la Casa Blanca en el último medio siglo.

Este domingo, el proyecto ganador de dos premios Grammy le dijo un "hasta luego" a sus seguidores y cerró su gira "Adiós Tour" en el capitalino teatro Karl Marx.

Allí cubanos y extranjeros de distintas generaciones tararearon los temas que hicieron del Buena Vista Social Club un ícono de la buena música de todos los tiempos.

Un año y medio antes, los integrantes del aclamado grupo recorrieron escenarios de los cinco continentes para despedirse de esta etapa que para una de sus fundadoras, la destacada cantante cubana, Omara Portuondo, no significa el fin definitivo de la orquesta.

"Este concierto no es el último porque estoy segura que volveremos, es necesario que lo hagamos porque nos satisface a todos y lo que hacemos es parte también del alma de nuestro pueblo. El Buena Vista Social Club llevó la cultura cubana y mostró los valores que nos caracterizan a todas partes del mundo y eso no se debe perder", afirmó en declaraciones exclusivas a Xinhua.

Portuondo de 85 años de edad y en plena facultad histriónica, agradeció también la acogida que tuvo la agrupación en todas las ciudades donde se presentó en estos últimos meses y adelantó que el proyecto seguirá cosechando triunfos.

"A lo mejor no seremos nosotros los que estaremos allí en el futuro, pero lo importante es que los músicos de nuestro país continúen defendiendo los géneros más autóctonos como el son, el bolero, la guajira, la guaracha y el danzón que gustan a pesar de los años y aportan tanto", sentenció.

Por su parte, otro de los veteranos integrantes de la agrupación, el trompetista Manuel "Guajiro" Mirabal de 83 años, comentó a Xinhua sentirse "muy orgulloso" de formar parte de un proyecto que "enalteció a Cuba en todo momento".

Asimismo el sexagenario laudista, Barbarito Torres, manifestó que al honor de compartir escena con prestigiosos cultores de los ritmos tradicionales cubanos, especialmente de las décadas de 1930 a 1950, se sumó además la satisfacción de representar al país que los vio nacer.

"Hemos dejado un legado para la historia de la música cubana y me siento muy dichoso de haber formado parte de él. Terminamos invictos y como todo lo bueno puede repetirse en cualquier momento, cada vez que nos convoquen para grabar un disco o hacer algún concierto, ahí estaremos, cuenten con nosotros", señaló Torres.

La ocasión fue también propicia para rendir tributo a los miembros del grupo que ya fallecieron, dentro de ellos los cantantes Manuel "Puntillita" Licea, Francisco Repilado "Compay Segundo" y Wilfredo "Pío" Leiva; el compositor e intérprete, Ibrahim Ferrer; el pianista, Rubén González; el bajista, Orlando "Cachaíto" López y el guitarrista, Manuel Galbán.

Temas emblemáticos del repertorio del Buena Vista Social Club como "Veinte años", "Bésame mucho", "Quizás", "Estoy como nunca", "Píntate los labios María", "A la luna yo me voy", "Lágrimas negras", "Dos gardenias", "Candela", "Chan Chan" y "El cuarto de Tula", llegaron a la fibra de todos los presentes, quienes en no pocas ocasiones se levantaron de sus asientos para bailar, llorar, aplaudir y reír.

Comunión de emociones que marcó el cierre de la antológica agrupación cubana cuyo primer disco, "Buena Vista Social Club" en 2003 se ubicó en el puesto número 260 en el ranking de los 500 mejores de la historia de la revista Rolling Stone.

"El fonograma" fue además uno de los dos únicos álbumes en la lista que estuvo producido en un país donde el idioma oficial no es el inglés.

Autores

Xinhua / LifeStyle