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Padres precoces y tardíos exponen a hijos a trastornos mentales
Martes, Octubre 18, 2016 - 11:05

Científicos de la Universidad de Copenhague también detectaron problemas a medida de que aumenta la diferencia de edad entre los progenitores.

Luego de analizar 30 años de la información pública de Dinamarca y más de 1,7 millones de datos, los científicos Sean Byars y Jacobus Boomsma concluyeron que tener hijos después de los 35 años incrementa el riesgo de trastornos del espectro autista (TEA) en los niños así como la maternidad temprana incrementa el riesgo de esquizofrenia en los recién nacidos.
 
Esta conclusión se convierte en una de las evidencias más sólidas que respaldan a quienes hasta ahora han defendido la idea de que la edad de los padres influye directamente en la aparición de trastornos mentales como el autismo, la esquizofrenia e incluso la depresión y los trastornos de comportamiento y emocionales.
 
Los científicos también lograron determinar que no sólo la edad de los padres influye en el riesgo de estas condiciones, sino la diferencia de ésta entre los progenitores. Mientras mayor es la brecha entre la pareja, más probabilidades hay de que los hijos nazcan con autismo.
 
El TEA es producto de una alteración neurológica crónica que afecta la comunicación, la flexibilidad, la imaginación y la interacción social de los pacientes. Las causas están relacionadas con la formación genética y se manifiesta a temprana edad. De acuerdo con el estudio de los científicos daneses, este trabajo refuerza la relación entre los genes y el desarrollo de esta enfermedad.
 
Otros hallazgos
 
Al revisar los millones de datos, los científicos se encontraron con otra sorpresa. Las mamás más jóvenes son más propensas a tener hijos con esquizofrenia. Esto ocurre principalmente en los grupos de edad de 15 a 21 años y de 22 a 24.
 
Las razones por las que la edad de los hombres y las mujeres influye de manera distinta en la aparición de autismo tendría que ver con la maduración de los espermatozoides y los óvulos.
 
 
En el caso de los hombres, a lo largo de su vida producen espermatozoides de manera constante. Es decir, que estas células se están renovando de manera permanente. Entonces, a lo largo del tiempo las múltiples divisiones aumentan el riesgo de errores que serán copiados en el ADN. Eso explicaría por qué los hombres mayores son más propensos a tener hijos con autismo que los jóvenes.
 
En el caso de las mujeres, la cantidad de óvulos que guarda en sus ovarios está fijada al nacer. Las divisiones de sus células ya han ocurrido. Lo que reduce el riesgo de errores en la división celular a lo largo de la vida.
 
Ojo con la edad de su pareja
 
Según este mismo estudio, el riesgo de autismo incrementa cuando la diferencia de edad entre los padres es significativa. Los científicos determinaron que hubo más probabilidad de autismo en los niños cuyo papá era de 7 a 27 años mayor que su mamá. Mientras que el riesgo era menor en casos donde la mamá era de 1 a 14 años mayor que el papá.
 
También permitió establecer que el riesgo de nacer con trastornos mentales está asociado con la presencia de estas enfermedades en los progenitores, así como diabetes e hipertensión con complicaciones durante el embarazo. Los abortos previos, de igual manera, mostraron una relación significativa.
 
Para los autores, este trabajo permite pensar que una de las causas de la “epidemia de autismo” que se han reportado después de la Segunda Guerra Mundial es precisamente que hombres y mujeres se están convirtiendo en padres a edades más tardías que la generación anterior.

Autores

Mariana Rolón/ El Espectador