Asunción. Rio Tinto Alcan iniciará en abril los estudios de factibilidad para la construcción de una planta de aluminio en Paraguay, en la que planea invertir hasta US$2.500 millones, dijo el jueves el ministro de Hacienda del país sudamericano.

La empresa, una unidad de la minera global Rio Tinto, anunció en diciembre que se instalaría en Paraguay luego de firmar una carta de intención con la compañía estatal de electricidad con miras a la firma de un contrato de compra-venta de energía en el futuro.

"En abril próximo vendrá un equipo técnico para hacer los estudios de factibilidad. De concretarse, yo creo, sinificará una inversión de US$2.500 millones y crearía en la fase de construcción unos 9.000 empleos", dijo a periodistas el ministro Dionisio Borda.

Borda participó en un encuentro entre el presidente paraguayo Fernando Lugo y representantes de la compañía, al que asistieron también los demás ministros del área económica del gabinete.

La planta será una de las mayores iniciativas del sector privado en la historia del país, un pobre receptor de inversiones extranjeras debido en gran parte a sus antecedentes sobre corrupción política y económica. Pero Broda cree que esta iniciativa ayudará a empezar cambiar esa historia.

"Este es un paso del que estamos seguros traerá grandes inversiones internacionales porque la magnitud de la firma es una garantía de que en Paraguay se pueden instalar grandes empresas", agregó Borda.

El ministro dijo que la planta podría estar ubicada entre las ciudades de Encarnación y Ciudad del Este, situadas en el sureste del país a orillas del caudaloso Río Paraná, límite natural con Brasil y Argentina, que desemboca en el Río de la Plata.

La fábrica tendrá capacidad para producir hasta 480.000 toneladas de aluminio por año y estaría operativa en el 2016.

"Esta inversión, este proyecto, va a ser una inversión que va a transformar el Paraguay. Hay mucho trabajo por hacer adelante, pero confiamos que todo se irá cumpliendo con el Gobierno", señaló el portavoz de la firma, Patrick Tobin.

"Este es un proceso de largo plazo y estamos muy satisfechos de la forma en que el gobierno está mirando esto, en forma muy profesional, transparente y de alta coordinación con la empresa", agregó.

Mayor inversión desde Itaipú. El proyecto será la mayor obra civil de Paraguay tras la construcción hace más de dos décadas de las centrales hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá, que Paraguay posee junto a Brasil y Argentina respectivamente.

Analistas creen que el principal atractivo que ofrece el país para la radicación de este tipo de inversiones es la posibilidad de operar con bajos costos de producción por la disponibilidad de energía relativamente barata y mano de obra joven, aunque poco calificada.

En el país, que tiene un Producto Interno Bruto (PIB) de US$15.000 millones, está vigente además una ley que otorga beneficios fiscales a la inversión de capital de origen extranjero que fomente las exportaciones y la sustitución de importaciones.

No obstante, Paraguay ha tenido los últimos meses problemas con el suministro de energía a la población que llevaron a declarar una emergencia eléctrica y espera invertir más de US$200 millones este año para renovar transformadores y mejorar las líneas de transmisión.