Pasar al contenido principal

ES / EN

Perfeccionistas e individualistas, los más afectados por el "síndrome del impostor"
Viernes, Junio 11, 2021 - 12:11

Si bien no ha sido reconocido como una enfermedad mental, afecta la productividad, la seguridad y la autoestima.

Al menos una vez, siete de cada diez personas han sido afectados por un trastorno conocido como “Síndrome del impostor”, el cual genera que quienes lo padecen no se sientan a sí mismas como exitosas y vivan con una constante sensación de insatisfacción.

El término fue acuñado por dos sicólogas clínicas en 1978, Pauline Clance y Suzanne Imes, luego de haber trabajado durante años con mujeres que pese a acarrear un historial de éxito laboral y académico, no se sentían exitosas. Sin embargo, el cuadro aún no es catalogado como una enfermedad mental.

En los últimos años, el fenómeno ha impactado especialmente al entorno laboral, siendo los trabajadores, en especial las mujeres, quienes en mayor proporción lo padecen, perjudicando aspectos como la productividad, la seguridad y la autoestima en sus desarrollos profesionales.

Como lo indica la gerente general de la empresa de empleabilidad People & Partners, Carmen Luz Morales, “el síndrome del impostor afecta mayormente a quienes tienen mayores niveles de inseguridad, lo que les impide empoderarse de sus propios y legítimos logros. Se convencen de que los buenos resultados de su trayectoria son atribuibles a la suerte o el hecho de estar en el lugar preciso en el momento adecuado y no como fruto de su desempeño”.

Quienes suelen sentirse de esta manera, pueden aquellas más perfeccionistas, que tienen metas altas y que no se sienten satisfechas con sus logros, y las personalidades individualistas que suelen rechazar las ayudas, porque creen que pueden perder su valía.

Sobre las posibles razones por las que las mujeres serían más afectadas por esta sensación, Morales indica que se puede deber "al peso de una sociedad patriarcal, en la que tradicionalmente los estereotipos de éxitos han sido atribuidos a los hombres a lo largo de la década. La mujeres tienden a pensar que una idea es una mera casualidad, o que una buena gestión fue gracias al factor “equipo“,  y por supuesto, a la “suerte” como ejes de los aciertos, lo que invisibiliza su propio mérito”.

Expertos puntualizan que la falta de empoderamiento afecta en aspectos como la toma de decisiones oportunas ante la presión de no equivocarse y mantener la buena imagen frente a los demás. Esto mantiene a las personas en constante alerta, paralizándolas en ocasiones.

Sentirse intelectualmente débil y el temor a que esa debilidad sea descubierta, son algunos de los patrones que han identificado los psicólogos clínicos, quienes afirman que esto tiende a repetirse en personas autoexigentes, que buscan demostrar que son exitosos en todo.

En estos casos, Morales aconseja "hacer una lista de todos los logros en distintas facetas de nuestra vida de los que nos sentimos orgullosos, para luego buscar las características personales, habilidades y/o comportamientos comunes denominadores en cada uno de ellos y entender que esas fortalezas son parte de las herramientas con las que hoy podemos enfrentar cualquier desafío o dificultad”.

Por otro lado, explica que es fundamental entender los momentos en los cuales esos pensamientos vienen a nuestra mente para controlarlos repasando la lista de herramientas.

Autores

AméricaEconomía.com