Lima. El gobierno peruano suspendió este miércoles indefinidamente los derechos de exploración de la minera Afrodita en la zona norte del país, frontera con Ecuador, un año después de una fuerte resistencia al proyecto por parte de comunidades indígenas.

La minera canadiense Dorato Resources tiene la opción de comprar hasta 100% de las acciones de Afrodita.

En diciembre de 2009, el gobierno autorizó a Afrodita a iniciar las perforaciones en su proyecto de oro y plata Taricori, en la cordillera del Cóndor, en la región de Amazonas, con la condición de acreditar la propiedad del terreno donde operaba, lo que no fue cumplido por la empresa.

"El proceso de exploración de Afrodita queda suspendido indefinidamente", dijo el ministro de Energía y Minas, Pedro Sánchez.

El primer ministro, Javier Velásquez, explicó que "la suspensión es en tanto y en cuanto que la minera Afrodita no ha podido acreditar la propiedad sobre el terreno en el que está haciendo la exploración y no haberse puesto de acuerdo con las comunidades indígenas y con el Estado".

Rechazo de la empresa. Por su parte, la empresa rechazó en un comunicado enviado en la noche de este miércoles la decisión del gobierno y afirmó que presentará próximamente "impugnaciones administrativas".

El organismo supervisor de las inversiones mineras "ha expresado un criterio distinto que no compartimos, al exigirnos presentar una autorización que no sólo no se le exige a ninguna otra empresa minera (...) sino para la cual ni siquiera existe una trámite o procedimiento establecido en la ley", precisó.

Grupos indígenas de poblados cercanos a la zona rechazan el las actividades de exploración de Afrodita, aduciendo que fueron realizadas sin su consentimiento.

En enero del año pasado los nativos retuvieron por más de una semana a seis personas, incluidas trabajadores de Afrodita, en rechazo de la minera.

"Minera Afrodita lamenta que las presiones de grupos radicales, acompañada de la amenaza de medidas de fuerza de parte de estos, tengan como respuesta decisiones que generan inestabilidad e inseguridad jurídica", añadió en el comunicado.

Perú, que tiene a la minería como uno de los motores de su economía, es el segundo productor mundial de cobre y zinc, el primero de plata y el sexto de oro.