Lima. El gobierno peruano realizará en abril una reunión clave entre Southern Copper y las comunidades donde una de las mayores cupríferas del país prevé desarrollar el proyecto Tía María, retrasado en medio de temores de pobladores a que afecte los recursos hídricos de la zona.

La audiencia pública donde Southern Copper presentará su estudio de impacto ambiental será celebrada el 19 de abril, tras la cancelación de la reunión programada inicialmente para el 15 de febrero.

A fines de agosto, otra audiencia pública quedó frustrada cuando comuneros lanzaron sillas y mesas.

El proyecto Tía María, actualmente el más importante de Southern Copper en Perú y que contempla una inversión de US$934 millones, elevará la producción de la firma en 120.000 toneladas anuales desde fines de 2011.

Los pobladores de las comunidades adyacentes han protestado porque temen que la utilización de las aguas de dos ríos de la zona los deje sin agua para sus cultivos.

La empresa, por su parte, ha afirmado que utilizaría aguas subterráneas de la región sin afectar los cultivos, descartando por el momento un pedido para desalinizar el agua del mar presentado por las autoridades regionales.

Como otras compañías del sector, Southern Copper -controlada por el Grupo México- necesita de la aprobación del estudio de impacto ambiental de las comunidades donde opera y del Gobierno para desarrollar sus proyectos.

Southern opera las minas Toquepala y Cuajone y la refinería de Ilo en Perú, mientras que en México controla los yacimientos La Caridad y Cananea, este último cerrado desde hace más de dos años por una huelga de trabajadores.