Rio de Janeiro. El juez instructor del juicio del escándalo conocido como "mensalao", que se realiza desde hace unas semanas en Brasil, acusó este miércoles al ex ministro José Dirceu de haber sido el líder de la red de corrupción y sobornos.

Dirceu, que en la época era una de las personas de máxima confianza del entonces presidente Lula, fue calificado por el juez relator del juicio, Joaquim Barbosa, como "el gran articulador" de toda la trama que se está juzgando estos días en Brasil.

El caso se conoce como "el juicio del siglo" dada su importancia y número de personas involucradas que operó en el Congreso entre 2003 y 2005 durante el primer mandato del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

"El conjunto de pruebas sitúa a José Dirceu en una posición central, de liderazgo en la práctica criminal", afirmó Barbosa sobre quien en la época era considerado "el hombre fuerte" del Gobierno y la "mano derecha" de Lula.

El ex ministro es considerado como la cabeza del grupo corrupto supuestamente organizado por el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) para financiar sus campañas y las de otros partidos y también para sobornar diputados a fin de construir la mayoría parlamentaria que Lula no había obtenido en las urnas.

El magistrado del Supremo Tribunal Federal de Brasil consideró "probado" que Dirceu mantuvo varias reuniones con directivos del Banco Rural, institución que concedió al PT préstamos ficticios y fraudulentos que alimentaron las corruptelas.

En ellas solía participar el empresario Marcos Valerio Fernandes, dueño de dos agencias de publicidad a las que se le otorgaron contratos amañados con organismos públicos.

El dinero prestado no iba a las empresas de Fernandes y sí al PT, que lo utilizaba para sobornar a parlamentarios, que a su vez también tenían "reuniones periódicas con Dirceu", según explicó Barbosa, quien especificó fechas y mostró los créditos que se concedieron.

El juez instructor recordó que el exministro "era la segunda persona más importante del Estado" y en esa tarea de "articulación política" sus interlocutores directos eran, entre otros, los diez dirigentes de cuatro partidos que el Tribunal Supremo ya ha condenado por corrupción pasiva en el mismo juicio.

Además de José Dirceu, también están acusados de corrupción activa el expresidente del PT José Genoino, el entonces tesorero del partido, Delubio Soares, el exministro de Transportes Anderson Adauto, del hoy extinto Partido Liberal (PL), el publicista Fernandes, sus tres socios y dos exdirectivos de sus empresas.

Tras el voto de condena de Barbosa, ahora será el turno del revisor del proceso, Ricardo Lewandowski, y luego deberán pronunciarse los otros ocho miembros de la corte.