Pekín. El número de tibetanos que se prendieron fuego en protesta por la presencia china en el gobierno del Tíbet ha superado los 50 después de que dos adolescentes murieran calcinados en el sudoeste del país, dijo un grupo de derechos humanos.

Los jóvenes, un monje de 18 años y un ex religioso de 17, murieron el lunes tras inmolarse en la puerta del monasterio Kirti de Ngaba, una parte del Tíbet en la provincia de Sichuan, dijo el grupo Free Tibet con sede en Londres.

Su protesta eleva a 51 el número de tibetanos que se han quemado vivos desde el 2009, cuando comenzaron estas prácticas, dijo Free Tibet en un comunicado fechado el 27 de agosto.

Se cree que al menos la mitad de ellos han muerto, mientras que decenas más han sido detenidos por las fuerzas de seguridad tras las protestas que siguieron a las inmolaciones.

"Free Tibet tiene serias preocupaciones por el bienestar de centenares de tibetanos que sabemos que están detenidos tras las protestas", dijo la directora del organismo, Stephanie Brigden.

Las llamadas al gobierno en Ngaba, conocida como Aba en chino, no fueron respondidas.

China califica a quienes se inmolan de "terroristas" y delincuentes y ha culpado al líder espiritual tibetano en el exilio, el Dalai Lama, premio Nobel de la Paz, de instigarlos.

Pekín considera al Dalai Lama un separatista, mientras que él dice que simplemente busca mayor autonomía para su tierra himalaya y niega que apoye la violencia.

Los activistas dicen que China pone trabas a la libertad religiosa y a la cultura en Tíbet, que ha sido gobernado con mano de hierro por los chinos desde 1950. China rechaza esas críticas, alegando que su gestión terminó con la esclavitud y llevó el desarrollo a una zona aislada.