Caracas. Los presidentes de Argentina y Colombia, Cristina Fernández y Juan Manuel Santos, respectivamente, descartaron que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) vaya a enfrentarse a la Organización de Estados Americanos (OEA).

La cumbre fue inaugurada el viernes por el presidente venezolano Hugo Chávez en el teatro Teresa Carreño de Caracas con repetidos llamados a la unidad y en la sesión del cierre de la jornada los mandatarios recalcaron que la Celac no pretende enfrentarse a nadie en particular.

Asimismo, los gobernantes abogaron por una integración sin exclusión social, al reiterar su disposición para luchar contra la pobreza y la miseria en la región.

La presidenta Fernández de Kirchner aseguró que el organismo “no es una integración contra nadie”, sino que su objetivo es la unidad de una región que está enfrentando la crisis global por sus propios medios.

“Tenemos una oportunidad histórica de convertirnos en los protagonistas del siglo XXI. Debemos trabajar. La Unión Europea es un buen espejo para mirar lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer”, dijo la mandataria.

A la vez, el presidente Santos señaló que la integración de la Celac “no debe ser contra nadie, sino a favor nuestro, de nuestros pueblos”.

Santos descartó que el foro tenga la intención de enfrentar a la OEA, que es un organismo hemisférico bajo la hegemonía de Estados Unidos.

“Si lo hacemos con una actitud positiva podemos llegar lejos”, agregó y resaltó que los enemigos de la región son la desigualdad y la pobreza.

El mandatario colombiano aprovechó la presencia de sus colegas para sugerir el inicio de un debate sobre un eventual replanteamiento de la lucha contra el narcotráfico, con el argumento de que mientras el consumo siga en alza es difícil erradicar la producción y la comercialización de drogas.

“A veces nos sentimos en una bicicleta estática”, dijo Santos, tras pedir el inicio de un debate mundial que concluya si países que luchan contra poderosos carteles de la droga, como Colombia y México, están haciendo lo correcto mientras sigue el consumo en los países industrializados