Santiago. La presidenta chilena Michelle Bachelet, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon y la secretaria ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, clausuraron este sábado el encuentro de alto nivel por la equidad de género, ONU Mujeres en Santiago de Chile.

Bajo el nombre "Las Mujeres en el Poder y en la Toma de Decisiones: Construyendo un Mundo Diferente", lideresas de diversos países del mundo, evaluaron el avance en equidad de género a 20 años de los compromisos adquiridos en la Cumbre de Beijing +20 de 1995.

La cita fue clausurada con la firma por parte de las asistentes, de la declaración "Un llamado al acción", una hoja de ruta que comprende tres exigencias concretas:

La primera renovar los compromisos políticos destinados a eliminar los obstáculos aún persistentes y garantizar la implementación plena de las 12 áreas críticas de la Plataforma de Acción de Beijing para el 2020. Entre estas se encuentra sustituir las leyes que perpetúan la discriminación.

Una segunda exigencia es el empoderamiento de las mujeres, el cumplimiento efectivo de los derechos humanos de mujeres y niñas, y el fin de la desigualdad lo que requiere de compromisos explícitos de los gobiernos para monitorear resultados cuantificables.

Finalmente, una tercera aspiración, es exigir acabar con la brecha de financiación para la igualdad de género equiparando los compromisos con los medios disponibles para su cumplimiento, lo que implica aumentar de manera significativa las inversiones en la agenda de igualdad de género.

"Sabemos que estos cambios van a encontrar la oposición de quienes ostentan una posición de privilegio pero cumplir las metas impuestas en este encuentro para las mujeres hace la diferencia entre morir o vivir", dijo Bachelet al cerrar el encuentro.

En 1995, con la asistencia de unas 50.000 personas delegadas de 189 gobiernos llegaron a Beijing, China, para participar en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer.

Después de dos semanas de debates, se adoptó la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, el plan más progresista que jamás había existido para promover la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres.

Desde entonces de han registrado avances, en 1995 las mujeres representaban el 11,3% de todos los parlamentarios. Sólo 5 parlamentos (Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca y los Países Bajos) tenían más del 30% de mujeres miembros, tres mujeres eran jefa de Estado y siete eran jefa de gobierno.

En la actualidad, 20 años más tarde, las mujeres representan el 21,9% de todos los parlamentarios: 39 cámaras bajas del mundo están compuestas de por lo menos 30 por ciento de mujeres, 10 mujeres son jefas de Estado y 15 son jefas de gobierno.

Pese al escenario actual las 60 lideresas coincidieron que existen múltiples barreras, tanto políticas, como culturales, sociales y económicos, para lograr accesos equitativos entre hombres y mujeres en las estructuras de poder y de toma de decisiones.

"Necesitamos que la bandera de la equidad flamee en todas las naciones. Para que eso ocurra estamos planteando los siguientes plazos recogidos en el call for action; en primer lugar acelerar procesos tangibles de aquí al 2020, y lograr la paridad total de género y empoderamiento de la mujer y la equidad en 2030, así como lograr la paridad de sueldos entre hombres y mujeres", dijo la mandataria.

Por su parte, Ban Ki-Moon señaló a las mujeres presentes que "ustedes tienen la respuesta para cruzar las puertas, no mañana, sino hoy".

Más temprano la titular de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, manifestó que de no mediar cambios, la paridad de género será una realidad no antes de 50 años.

En el evento participaron Dalia Grybauskaité, presidenta de Lituania; Sri Mulyani Indrawati, Directora Ejecutiva Banco Mundial; Leymah Gbowee, Premio Nobel de la Paz; la Alcaldesa de París, Anne Hidalgo, y Ertharin Cousin, Directora del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas.

A quienes se sumaron además la ministra argentina de Desarrollo Social, Alicia Kirchner y la diputada cubana Mariela Castro.

El documento emanado del encuentro será una contribución al 59º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, que tendrá lugar del 9 al 20 de marzo en la sede de las Naciones Unidas, Nueva York.