Roma. El primer ministro italiano Silvio Berlusconi dijo este domingo que desde la separación de su esposa ha mantenido una relación estable, en un esfuerzo por responder a acusaciones de que pagó por tener sexo con una bailarina de un club nocturno.

El sorpresivo anuncio de Berlusconi, que se confiesa un amante de las mujeres hermosas, ocurre en momentos en que enfrenta una fuerte presión por una investigación sobre prostitución en la que se sospecha que pagó por estar con Karima El Mahroug, de 17 años, en una de sus fiestas privadas.

En un mensaje de video a sus partidarios, que se mostró en la televisión italiana, Berlusconi atacó a jueces y dijo que su actuación fue "ilegal" e "inaceptable", además negó haber pagado por tener sexo.

"Es absurdo incluso pensar que pagaría por tener sexo con una mujer. Es algo que no me ha ocurrido en la vida. Lo considero denigrante", dijo.

Los medios de comunicación italianos se han hecho un picnic informando de las acusaciones sobre las fiestas de Berlusconi desde que El Mahroug -más conocida como Ruby la roba corazones- las describió como "bunga bunga", en referencia a actividad lasciva.

Berlusconi no ha dado pistas de una relación estable desde que se separó de su esposa Verónica Lario en 2009, quien pidió el divorcio, luego de que el primer ministro asistió a la fiesta del décimooctavo cumpleaños de una aspirante a modelo de Nápoles.

Lario dijo que no podía seguir con un hombre que "frecuenta a menores".

Ruby ha negado que haya tenido sexo con el primer ministro, pero dijo que Berlusconi le entregó 7.000 euros (US$9.368) la primera vez que asistió a una fiesta en una de sus casas, porque tenía problemas financieros.

Pagar por tener sexo con una prostituta menor de 18 años es un delito en Italia.