La Paz. Bolivia puso en marcha este viernes un histórico y polémico proceso para elegir en octubre, por primera vez mediante voto universal, a los miembros de los cuatro tribunales más importantes del país, lo que según la oposición es un intento del Gobierno por copar las cortes.

Los comicios para elegir 28 magistrados titulares y otros tantos suplentes fueron anunciados por el presidente del Tribunal Supremo Electoral, Wilfredo Ovando, como otro paso de la "refundación" del país iniciada en 2009 con la aprobación de una nueva Constitución "plurinacional" y socialista.

"Este es un día histórico", dijo Ovando en un acto al que asistió el presidente izquierdista Evo Morales pero no concurrieron líderes de la oposición, quienes denunciaron previamente que la elección judicial estaría amañada para que el oficialismo tome el control de la justicia.

La elección "dejará en el pasado la práctica del cuoteo político (. ..), ya no habrá jueces con padrinazgo político", dijo Morales en referencia al antiguo sistema de designación de jueces nacionales a cargo del poder legislativo.

El 16 de octubre serán elegidos los nueve magistrados del Tribunal Supremo, siete del Tribunal Constitucional, Siete del Tribunal Agroambiental y cinco del Consejo de la Magistratura, junto con otros tantos suplentes.

Los candidatos pasarán por una preselección en la oficialista Asamblea Legislativa, de donde deberá surgir una lista final de 125 postulantes, con equidad de género y participación indígena, según dispone la Constitución.

Convergencia Nacional, la principal fuerza de oposición, abandonó la semana pasada negociaciones políticas sobre el reglamento de preselección, denunciando que el gobierno intentaba "copar los tribunales".

Organizaciones de periodistas y propietarios de medios se sumaron a la protesta calificando como inconstitucional una norma que prohibe que los candidatos hagan campaña proselitista o sean entrevistados por los medios.