Rio de Janeiro. Al menos 15 personas resultaron heridas hoy tras los enfrentamientos con la policía brasileña en una operación de las fuerzas de seguridad para desalojar a varios miles de personas que ocupaban unos terrenos abandonados en la zona norte de Río de Janeiro y que empezaban a crear una "favela".

Agentes de la Policía Militarizada de Río de Janeiro informaron que llegaron esta mañana a un antiguo edificio de la compañía telefónica Oi, abandonado desde hace años en el barrio de Engenho Novo, en la zona norte de Río de Janeiro, y que en las últimas semanas, junto con los terrenos anexos, había sido invadido por miles de personas, que pretendían crear una "favela" o barriada pobre.

Se calcula que unas 8.000 personas, en su mayoría de bajo nivel económico, habían llegado a la zona en las últimas semanas, ocupando el espacio e intentando delimitar cada una de ellas su barraca para poder vivir.

Tras denunciar los vecinos de la zona y los medios de comunicación la "invasión", el ayuntamiento de Río de Janeiro afirmó que no podía hacer nada al ser los terrenos de propiedad privada y no haber recibido ninguna petición de la compañía telefónica propietaria de ellos para expulsar a los ocupantes.

La policía, con la ayuda de la tropa de élite, llegó al local a primera hora de la mañana y encontró resistencia de los ocupantes, que se enfrentaron a los agentes y dejaron un balance de al menos 15 heridos, cinco de ellos policías (fueron apedreados) y entre ellos un menor de nueve años.

Varios ocupantes, así como habitantes de favelas cercanas, quemaron tres autobuses, dos camiones y un coche de policía, mientras que otro de un equipo de televisión fue apedreado, y destrozaron algunas agencias bancarias y mobiliario urbano cercano a la zona.