Buenos Aires. Brasil dijo este jueves que ninguna agrupación fuera del Consejo de Seguridad de la ONU puede considerarse apta para tomar decisiones que corresponden al máximo órgano del sistema multilateral, en referencia al grupo "Amigos de Libia" promovido por Francia.

Francia convocó a una conferencia denominada "Amigos de Libia" la próxima semana en París, que reuniría 30 líderes para ayudar a la reconstrucción y a una transición a la democracia de Libia, donde fuerzas rebeldes parecen cerca de derrocar al líder Muammar Gaddafi, en el poder desde 1969.

La convocatoria de Francia incluiría a Rusia, China, India y Brasil.

"Nuestra posición es que ningún grupo fuera del Consejo de Seguridad puede atribuirse prerrogativas de adoptar decisiones que solo el Consejo de Seguridad puede adoptar", dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Antonio Patriota, al responder una consulta sobre si su país participaría en la reunión.

"Brasil se considera más amigo de Libia que muchos otros países. Nosotros no utilizamos armas contra cualquier libio en ningún momento", agregó Patriota en diálogo con periodistas.

Por eso, explicó, "es importante ver cuáles son los términos de referencia de esa conferencia que Francia está organizando. Aún no ví una invitación oficial, de modo que necesito informarme mejor, saber exactamente cuáles son las características, con qué espíritu se realizará".

Patriota participó en la capital argentina de una reunión de ministros de Foro para la Cooperación entre América Latina y Asia del Este (Focalae), en el que cancilleres cambiaron opiniones, entre otros asuntos, sobre la situación en Libia después que los rebeldes tomaran control de la fortaleza de Gaddafi en Trípoli.

"Es importante no cometer errores que fueron cometidos en otros lugares, por ejemplo Irak", destacó Patriota.

"Por más frágiles que sean las instituciones en Libia, si se desmantela completamente la burocracia existente, se está corriendo riesgos de aumentar la imprevisiblidad, la inseguridad", explicó.

Brasil, una potencia emergente, tiene importantes intereses en Libia, país en el que operan la petrolera estatal Petrobras y el conglomerado constructor Odebrecht.

Patriota dijo que "el gobierno que asuma la dirección de Libia será necesariamente un Gobierno de transición, tendrá que organizar elecciones, proporcionar a la población de Libia condiciones de mayor participación en los destinos del país, en las últimas décadas (...) sometido a un gobierno autocrático".