Bogotá. El área sembrada con hoja de coca en Colombia cayó 16% interanual en el 2010, mientras que la producción de cocaína bajó 19,5% por la erradicación de cultivos ilícitos y la lucha de las Fuerzas Armadas contra el narcotráfico, reveló este viernes el gobierno.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, dijo que de acuerdo con la oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, al cierre del año pasado se contabilizaron 57.000 hectáreas de hoja de coca desde 68.000 hectáreas en el 2009.

Se trata de la medición más baja que se registra en el país sudamericano, de más de 44 millones de habitantes, con una posición geográfica estratégica para el narcotráfico por estar rodeado por dos océanos.

"En el caso del área cultivada en coca en Colombia se estableció que hay 57.000 hectáreas en el año 2010. Eso significa una reducción del 16% frente al área que se había estimado en el año 2009, es la más baja desde que comenzaron estos estudios", afirmó el mandatario.

"Y la producción de coca para el año 2010 fue de 279 toneladas frente a una producción del año 2009 de 343; una reducción en la producción del 19,5%", precisó Santos.

La extensión de los cultivos de hoja de coca se ha reducido por una agresiva campaña de fumigación y erradicación manual apoyada por Estados Unidos que desde el 2000 ha entregado a Bogotá más de US$5.000 millones en programas de asistencia social y apoyo militar para combatir el narcotráfico.

El país sudamericano alcanzó una extensión de 163.000 hectáreas de cocales en el 2000.

Colombia, afectada por un conflicto interno que cobra miles de vidas y en el que las Fuerzas Armadas enfrentan a rebeldes y a grupos armados ilegales conformados por antiguos paramilitares de ultraderecha, es considerado el primer productor mundial de cocaína.

El narcotráfico alimenta la confrontación que cobra miles de vidas y en el que están implicados cárteles de las drogas, las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ejército de Liberación Nacional y antiguos paramilitares que conforman bandas criminales, de acuerdo con fuentes de seguridad.