Buenavista Tomatlán. Excelsior. Uno de los fundadores y quien más apoyó económicamente a los grupos de autodefensa, Rafael Sánchez Moreno, alias "El Pollo", fue localizado sin vida y calcinado junto con un escolta la mañana de este sábado en una comunidad limítrofe entre Tepalcatepec y Buenavista Tomatlán.

Las autoridades investigan respecto a este crimen que consterna a un sector del grupo civil armado.

De acuerdo con información confirmada por fuentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado, Sánchez Moreno y su acompañante, José Luis Torres Castañeda, alias "El Nino, fueron encontrados semicarbonizados.

Las víctimas estaban en la caja de una camioneta marca Nissan tipo pick up con placas de circulación NK02686 de Michoacán.

Durante las primeras indagatorias se supo que junto a los cuerpos y la camioneta incendiada, peritos criminalistas localizaron un casquillo percutido calibre 38 súper.

Rafael Sánchez Moreno tenía 52 años, fue uno de los impulsores del nacimiento del grupo de autodefensas en la localidad de Felipe Carrillo Puerto, comunidad mejor conocida como La Ruana; se identifica en Tierra Caliente como uno de los más importantes productores de limón, pero también se sabía de su antagonismo con Hipólito Mora Chávez, otro de los fundadores de los grupos civiles armados.

De acuerdo con fuentes de las propias autodefensas, Rafael Sánchez estaba encargado de indagar respecto a la desaparición en Coalcomán de otro dirigente civil armado, dicha situación le generó desavenencias con otro grupo de la delincuencia organizada ajeno al estado, y también con mandos de la Policía Federal, quienes supuestamente fueron omisos ante el secuestro del dirigente, cuya identidad no ha sido dada a conocer.

También se habla que al interior de los comunitarios que durante la última semana se agudizaron los conflictos con Hipólito Mora, debido a que "El Pollo" había dispuesto el regreso de más de 300 hectáreas de limón a sus legítimos propietarios, mismas que están en poder de Hipólito Mora y sus allegados.

Hasta las 22:00 horas de ayer, los restos de Rafael Sánchez Moreno y de José Luis Torres se encontraban en el Servicio Médico Forense de la Subprocuraduría de Apatzingán para practicarles las pruebas de ADN, y tras confirmar su identidad serían entregados a sus dolientes; al escolta lo identificaron por una mano que no resultó calcinada, en cuyo dedo portaba su anillo de bodas, aunque faltan las pruebas periciales.