La Habana. El canciller español, Miguel Angel Moratinos, dijo este martes que espera frutos del diálogo sobre presos políticos entre el presidente de Cuba, Raúl Castro, y la Iglesia Católica.

Moratinos, que viajó a Cuba para "apoyar" el diálogo sobre derechos humanos y acelerar la excarcelación de presos políticos, se reunió el martes con el canciller cubano, Bruno Rodríguez, y con el cardenal Jaime Ortega.

"Estamos muy satisfechos con la labor que está llevando a cabo la Iglesia Católica cubana en su diálogo con las autoridades cubanas y esperamos, lógicamente, que ese trabajo después dé resultados", dijo a periodistas al concluir una reunión con Ortega, arzobispo de La Habana.

Moratinos dijo que España apoya y acompaña las acciones de la Iglesia Católica a favor de la liberación de los presos políticos en la isla.

Ortega, cuyas gestiones lograron hasta ahora la liberación de un preso político enfermo y el traslado de otros 12 a prisiones cercanas a sus familias, agradeció el apoyo del canciller español al proceso.

"Estamos en un momento que tenemos que mirar a ese futuro con esperanzas", dijo a periodistas.

"Creo que se reafirma con su visita la esperanza que ya hemos anunciado anteriormente acerca de estos temas de los prisioneros", añadió.

"Momento promisorio". La prensa oficial cubana dijo que Moratinos estaba en la isla en una visita de trabajo.

"Lo recibo en un momento promisorio, convencido de que su visita será un éxito (...) y espero que tenga efectos también en las relaciones de Cuba y la Unión Europea", dijo el canciller cubano Rodríguez.

Aunque Moratinos no lo dijo este martes delante de la prensa, su viaje busca la excarcelación de algunos de los cerca de 150 opositores presos en la isla de Gobierno comunista, un tema que está siendo discutido desde mayo por Raúl Castro y el cardenal Ortega.

De ser así podría ayudar a desactivar la huelga de hambre del disidente Guillermo Fariñas, debilitado y en riesgo de muerte tras 132 días de ayuno para exigir la excarcelación de 25 opositores enfermos.

La muerte de Fariñas expondría a Cuba a una nueva andanada de críticas internacionales, como la sufrida en febrero a raíz del fallecimiento del preso político Orlando Zapata tras 85 días de huelga de hambre para reclamar mejores condiciones de detención.

También complicaría los intentos de Moratinos por convencer a sus socios de la Unión Europea de que el diálogo es la mejor estrategia con Cuba.

La muerte de Zapata contribuyó al fracaso de los esfuerzos españoles por eliminar la llamada "posición común" de la Unión Europea, un documento de 1996 que condiciona las relaciones con Cuba a avances en derechos humanos y democracia.

Aunque la posición común está suspendida desde hace años, Cuba considera que es injerencista y debe ser eliminada para mejorar sus relaciones con el bloque.

La Comisión Cubana de Derechos Humanos, un grupo ilegal pero tolerado, dijo que alrededor de 40 presos políticos están siendo entrevistados y fotografiados en las cárceles, una señal de que su liberación podría ser inminente.

La última visita de Moratinos a Cuba en octubre de 2009 llevó a la excarcelación de un preso político. En 2008 sus gestiones lograron la liberación de otros cuatro opositores.