Caracas. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, arremetió este miércoles nuevamente contra la jerarquía de la iglesia católica de Venezuela, pidió una revisión del "convenio" con el Vaticano y afirmó que el Papa no es el embajador de Cristo en la Tierra.

El Gobierno, el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y representantes de otros poderes públicos han salido en los últimos días a criticar a la cúpula eclesiástica luego de que el Cardenal Jorge Urosa, arzobispo de Caracas, denunció que el presidente está llevando al país por el camino del "socialismo marxista".

No es la primera vez que el militar retirado, con 11 años en el poder, fustiga a los prelados, a quienes en el pasado denunció haber respaldado un fugaz golpe de Estado en su contra en el 2002.

Pero esta vez, su fuerte verbo alcanzó hasta el Papa Benedicto XVI.

"Con todo respeto al Estado de El Vaticano y al Jefe del Estado, que es el Papa ... que no es ningún embajador de Cristo en la Tierra, como ellos dicen ¡por el amor de Dios!", dijo en un acto con el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

"¿Qué cosa es eso embajador de Cristo? Cristo no necesita embajador. Cristo está en el pueblo y en los que luchamos por la justicia y la liberación de los humildes", dijo, para luego agregar que su Gobierno reconoce al Papa.

"Trogloditas". Chávez tildó a lo obispos de "trogloditas" y "cavernícolas" que desconocen las leyes y la Constitución y denunció que están aliados con la oposición de cara a unos comicios legislativos en septiembre.

El líder socialista, a quien sus enemigos acusan de estar armando una cortina de humo con el caso para ocultar la ineficiencia de su gestión, pidió al canciller, Nicolás Maduro, revisar "el convenio que tiene el Estado venezolano con El Vaticano. Vamos a revisarlo".

Urosa afirma que el afán de Chávez por instaurar un modelo socialista atenta contra los derechos humanos, civiles y políticos de los ciudadanos, y que el Gobierno ha descuidado sus tareas primarias de proteger al pueblo de la violencia, mejorar la salud y la infraestructura del país.

Pero el chavismo asegura que los obispos están vinculados con la "oligarquía" y con los "ricos" y los han exhortado a hacer "proselitismo" sin la sotana, desestimando los cuestionamientos a la revolución socialista.