Pekín. El primer ministro chino Wen Jiabao aseguró el miércoles a su homólogo Yusuf Raza Gilani una "amistad a toda prueba", durante una visita que contrastó con la tensión entre Washington e Islamabad.

"Me gustaría recalcar que sin importar los cambios que puedan darse en el panorama internacional, China y Pakistán serán siempre buenos vecinos, buenos amigos, buenos socios y buenos hermanos", dijo Wen a Gilani al inicio de una reunión en el Gran Salón del Pueblo de Pekín.

El viaje de cuatro días de Gilani a China, que comenzó este martes para conmemorar 60 años de lazos diplomáticos, ha dado una oportunidad a los vecinos de manifestar su firme amistad, que contrasta con las críticas de Estados Unidos a Pakistán por su incapacidad de atrapar a Osama bin Laden.

La delicada relación de Pakistán con Estados Unidos, su mayor donante, se vio tensada en extremo después de que comandos estadounidenses mataran el 2 de mayo a bin Laden, el hombre más buscado del mundo, en una residencia cerca de Islamabad.

El líder de Al Qaeda parece haber estado escondido ahí durante años, lo que generó rabia y preguntas en Washington sobre por qué no fue encontrado antes.

Wen dijo que Pakistán había hecho "enormes sacrificios" en la lucha internacional contra el terrorismo, informó la televisión estatal china.

"La independencia de Pakistán, la soberanía y la integridad territorial deben ser respetadas", dijo la televisión parafraseando a Wen.

Los cercanos lazos entre China y Pakistán reflejan la cautela compartida desde hace tiempo hacia su vecino común, India, y el deseo de contener la influencia de Estados Unidos en la región.

El apoyo de Pekín a Pakistán también refleja su preocupación ante la posibilidad de que la inestabilidad en esa nación se extienda a sus propias regiones del oeste, especialmente Xinjiang, mayormente musulmana.

Pero la promesas mutuas de una amistad a prueba de temporales tienen un límite, según varios analistas.

El Gobierno y Ejército de Pakistán dependen demasiado de la seguridad y ayuda económica de Estados Unidos como para arriesgar esa alianza, dijeron.

Y Pekín tampoco quiere involucrarse en profundidad en la volátil política pakistaní, arriesgando sus propios intereses y distanciándose de India, un socio comercial grande pero precavido.