El "Proyecto Irazú”, nombre con el que se conoce la iniciativa costarricense para lanzar el primer satélite centroamericano al espacio, se hizo realidad este lunes, cuando el artefacto, diseñado y ensamblado en Costa Rica, fue transportado por un cohete Falcon 9 de la empresa estadounidense Space X, que despegó desde la base de Cabo Cañaveral, en Florida (Estados Unidos).

El cohete, que realiza su segunda misión al espacio, despegó a las 16.30 hora local (21.30 GMT) hacia la Estación Espacial Internacional (EEI), cuyos astronautas se encargarán de liberar el nanosatélite al espacio, donde tendrá la misma órbita alrededor de la Tierra que dicha estación. Se trata de un satélite de estructura ligera, de aproximadamente un kilo de peso y del tamaño de la palma de una mano.

La iniciativa fue impulsada por la Asociación Centroamericana de la Aeronáutica y el Espacio (ACAE), que busca desarrollar las capacidades de los profesionales costarricenses, así como de estudiantes, para llevar a cabo misiones espaciales. El módulo tendrá una misión muy concreta: monitorear el cambio climático y seguir la huella de los procesos de fijación de carbono en bosques tropicales costarricenses, explicó Luis Monge, gerente del proyecto.

Orgullo costarricense. "Nos sentimos tremendamente orgullosos porque dentro de ese cohete va el primer satélite costarricense y de Centroamérica, que va a ponerse en órbita luego de ocho años de trabajo duro por parte de la ACAE, el TEC y todos los socios y personas que han ayudado" expresó el Presidente de ACAE, Carlos Alvarado, durante una transmisión en vivo del evento en el Museo de Los Niños en San José.

El cohete Falcon 9 lleva un cargamento de casi tres toneladas para abastecer a la Estación Espacial, donde se espera que llegue este miércoles. El cohete está dividido en dos partes, la del cargamento ("Dragon”) y el propulsor (Falcon 9). Ambas realizaron previamente misiones, aunque esta vez solo "Dragon” volverá a la Tierra, mientras que el acelerador se perderá en el espacio.