Uruguay inauguró su primer y único Banco Nacional y Público de Células del Cordón Umbilical, que desde 2015 y de forma progresiva recolectará sangre congelada para integrarla en el inventario de la red mundial de donaciones, informaron fuentes oficiales.

La sangre del cordón umbilical, comúnmente descartada tras el parto, contiene células madre que pueden salvar las vidas de los pacientes con leucemia, linfoma y otros tipos de cáncer de la sangre, especialmente entre hermanos.

El Instituto Nacional de Donación y Trasplante (INDT), ubicado en el Hospital de Clínicas de Montevideo, sirvió este viernes como escenario de la presentación del proyecto, que culmina un proceso de varios años de estudio.

La ministra de Salud Pública, Susana Muñiz, se mostró orgullosa ante la puesta en marcha de dicho banco, que "va a aumentar la calidad de vida de muchos uruguayos y uruguayas", matizó.

Además de Muñiz, diferentes autoridades médicas inauguraron la planta física del centro hospitalario en la que se analizarán, tipificarán y preservarán las células.

"Cuesta comprender la importancia de donar sangre, tejidos u órganos. Todo empieza por la enseñanza a la población de manera que quede claro que es un programa público, voluntario y altruista", dijo a Efe el doctor Nilo Bentancor, médico encargado del Banco Nacional y Público de Células del Cordón Umbilical.

En los últimos años, se habían realizado en Uruguay tres trasplantes con sangre de cordón umbilical llegada de otros países, pero desde hoy serán los propios uruguayos los que tengan la oportunidad también de donar, un acto que no supone ningún daño ni para la madre ni para el recién nacido.

En concreto, dos maternidades públicas y una privada comenzarán a recoger sangre de donantes anónimos mediante un completo seguimiento, antes y después del parto, y que quedará a disposición de cualquier paciente de Uruguay o de otro país que requiera su beneficio, de existir compatibilidad entre ellos.

Esta iniciativa complementa a la que lleva funcionando desde 2008, cuando se puso en marcha un programa de trasplantes emparentados, es decir, colectas de sangre del cordón de recién nacidos destinadas a ayudar a hermanos con graves enfermedades hematológicas.

El INDT, dependiente del Ministerio de Salud Pública, fue fundado el 17 de noviembre de 1978 con el nombre de Banco Nacional de Órganos y Tejidos y realizó su primer trasplante de médula ósea en 1985.