Bogotá. Colombia y Brasil negocian un pacto de seguridad para evitar el uso de su frontera binacional como refugio de narcotraficantes y de grupos armados ilegales, así como para la explotación irregular de recursos naturales, dijeron el viernes los ministros de Defensa de ambos países.

Las naciones sudamericanas comparten un límite de 1.645 kilómetros en la selva amazónica, en una región donde existe presencia de guerrilleros izquierdistas, traficantes de cocaína y explotación ilegal de minas de oro.

"La frontera tiene que ser la división en el término territorial de los países, pero no puede continuar siendo un instrumento de la protección de la criminalidad", dijo el ministro de Defensa de Brasil, Nelson Jobim, quien se reunió en Bogotá con su homólogo colombiano, Rodrigo Rivera.

Los ministros negocian las bases de un acuerdo de seguridad para la frontera, que perfeccione y amplíe a los suscritos previamente y que debe ser firmado en los próximos meses.

Jobim dijo que Colombia y Brasil tienen la posibilidad de dar ejemplo de integración para defender los recursos de la selva amazónica que les pertenecen e insistió en que el combate contra la criminalidad no puede ser aislado.

Los ministros también hablaron sobre la posibilidad de integrar sus industrias militares con las de los demás países de Sudamérica para desarrollar proyectos como la fabricación de aviones de transporte de tropas.

Por su parte, Rivera afirmó que se busca que las Fuerzas Armadas de los dos países puedan compartir información de inteligencia, recursos e incluso operaciones para cuidar la Amazonia.

"Son recursos que nos pertenecen a nosotros, que tenemos la obligación de preservar y defender nosotros para nuestros países y también para toda la humanidad", sostuvo el ministro de Defensa de Colombia.

"La cooperación resulta definitiva para que los delincuentes no encuentren una retaguardia ilimitada hacia el territorio de los países vecinos, ni en el caso de Brasil ni en el caso de Colombia, y podamos enfrentarlos con mucha mayor eficacia", agregó.

Los ministros también hablaron sobre la posibilidad de integrar sus industrias militares con las de los demás países de Sudamérica para desarrollar proyectos como la fabricación de aviones de transporte de tropas.

"El proyecto busca que América del Sur pueda tener una base industrial de defensa, que la integración sea del subcontinente y no exclusivamente de un país", explicó Jobim.