Trípoli/Tunez. La guerra civil de dos meses en Libia traspasó la frontera hacia Túnez, provocando molestia en su vecino occidental.

La lucha entre fuerzas leales al líder libio, Muammar Gaddafi, y rebeldes que tratan de poner fin a sus más de sus cuatro décadas en el poder sumó elementos externos en marzo, luego de que la OTAN comenzó ataques aéreos contra las tropas del Gobierno bajo un mandato de Naciones Unidas.

Pero el jueves la lucha atravesó la frontera terrestre de Libia, cuando las tropas de Gaddafi enfrentaron a rebeldes en territorio tunecino por el control del cruce fronterizo de Dehiba-Wazin.

La incursión fue breve y limitada, y las tropas de Gaddafi incluso de disculparon a nivel local. Pero de cualquier manera la respuesta fue molesta en Túnez, donde la ola de levantamientos que sacude al mundo árabe comenzó a fines del año pasado, llevando al derrocamiento del presidente Zine al-Abidine Ben Ali en enero.

"Dada la gravedad de lo ocurrido (...) las autoridades tunecinas informaron a los libios de su indignación extrema y exigieron medidas para poner fin inmediato a esas violaciones", dijo un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Túnez.

Ilustrando la dificultad de mantener el conflicto dentro de las fronteras terrestres de Libia, fuego de artillería disparado por las fuerzas de Gaddafi también alcanzó el lado tunecino del cruce.

Rebeldes capturaron el puesto hace una semana, ya que este controla la única vía que une a sus camaradas en las Montañas Occidentales de Libia con el mundo exterior, y sin ella tienen que depender de caminos accidentados para obtener alimentos, combustible y medicinas.

Tras semanas de avances y retiradas rápidas por parte de los rebeldes y fuerzas gubernamentales a lo largo de la costa mediterránea, los combates parecen haberse asentado en un patrón de enfrentamientos y escaramuzas.

La batalla del jueves por el cruce entre Dehiba en Túnez y Wazin en el lado libio fue típico del fluido y confuso conflicto, que comenzó a mediados de febrero.

En un principio tropas de Gobierno atacaron el puesto en lo que pareció ser parte de una ofensiva más amplia para remover los puestos rebeldes que se ubican más allá del centro rebelde en el este en torno a Bengazi, la segunda mayor ciudad de Libia.

Los soldados de Gaddafi se disculparon a sus homólogos tunecinos por la incursión e izaron su bandera en la frontera, bajando una bandera de la era anterior a Gaddafi que había ondeado por algunos días.

Pero luego los rebeldes, que se replegaron hacia Túnez, contraatacaron y posteriormente se conocieron rumores de que habían recapturado el puesto.

En medio de la confusión, decenas de vehículos se dirigieron hacia el cruce desde el lado tunecino con civiles a bordo que gritaban "¡Ganamos! ¡Ganamos!", pero debieron dar la vuelta rápidamente cuando se dieron cuenta que las fuerzas de Gaddafi aún se encontraban allí.