Nueva York. El Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó una resolución en la que urge al Gobierno de Siria detener las acciones de violencia sobre su población.

El documento, aprobado en la víspera por 37 votos a favor, 4 en contra (Rusia, Cuba, China y Ecuador), y 6 abstenciones (Uganda, India, Filipinas, Angola, Bangladesh y Camerún), y que también establece un relator especial sobre los derechos humanos en Siria, será remitida al secretario general Ban Ki-moon.

El alto comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Navi Pillay, pidió – antes de la sesión- una inmediata acción de la comunidad internacional para proteger a la población civil de Siria de la opresión “violenta” de su gobierno.

“A la luz del manifiesto fracaso de las autoridades de Siria para proteger a sus ciudadanos, la comunidad internacional necesita tomar urgentes y efectivas medidas para proteger la población siria”, dijo.

Refiró que más de de 14 mil personas han sido reportadas como detenidas y al menos unas 12 mil 400 buscaron refugio en los países vecinos y decenas de miles han sido desplazadas internamente, desde marzo último cuando empezaron las protestas contra el gobierno sirio.

El presidente Bashar al-Assad está en el poder desde julio del 2000 cuando sucedió a su padre, el ex presidente Hafez al-Assad, quien gobernó desde 1971.

Se estima que la represión ha dejado a la fecha un trágico saldo de más de 4 mil personas, incluyendo unos 300 niños.

Por su parte, el embajador sirio ante la ONU, aseguró que las conclusiones del informe de la comisión de investigación sobre el que se basó la resolución, carecen de objetividad y credibilidad

Asimismo, criticó que no se pida a las fuerzas de oposición detener sus acciones armadas o que establezcan un proceso de diálogo con el Gobierno.