Quito. La Justicia de Ecuador juzgará al actual director de la policía de Colombia por cargos de asesinato tras una operación militar donde murió un líder de las FARC, informó la Agencia Pública de Noticias, lo que podría afectar las relaciones de los países.

También llamó a juicio a cuatro militares retirados, en un caso en el que está procesado el actual presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien al momento del incidente en territorio ecuatoriano desempeñaba funciones como ministro de Defensa.

Los imputados son el general Oscar Naranjo, actual director de la Policía; y los generales en retiro Freddy Padilla, ex comandante de las Fuerzas Militares; Mario Montoya, ex comandante del Ejército; Jorge Ballesteros, ex comandante de la Fuerza Aérea y Guillermo Barrera, ex comandante de la Armada; así como el teniente coronel Camilo Alvarez.

"El Tribunal determinó que existen presunciones graves y fundadas sobre la existencia de delito y participación de los procesados en calidad de autores de asesinato", reportó la Agencia Pública de Noticias, Andes.

Esto podría complicar las recientemente retomadas relaciones de los gobiernos de ambos países, suspendidas por Quito durante casi tres años luego de una incursión militar de Colombia en una zona selvática de Ecuador en 2008, que produjo la muerte de 24 personas, incluido el líder guerrillero Raúl Reyes.

Santos tenía una orden de prisión emitida por la justicia ecuatoriana que fue revocada en agosto del 2010, cuando asumió la presidencia colombiana, al quedar protegido por un fuero especial.

El gobierno de Colombia rechazó la decisión de la justicia ecuatoriana y aseguró que autoridades extranjeras no tienen competencia para procesar a quienes realizaron una operación legítima.

"El gobierno de Colombia rechaza categóricamente esa decisión y desestima las acciones y la competencia de autoridades judiciales extranjeras en contra de quienes libraron una operación legítima en defensa de la seguridad nacional y de la población civil", dijo un comunicado de la Cancillería.

Quito y Bogotá restablecieron oficialmente sus relaciones en diciembre, durante una visita oficial del presidente Rafael Correa a Santos.

En el momento de romper relaciones con Colombia, Correa calificó el ataque como una masacre que violó la soberanía de su país.